CELOS

Mal endémico desde tiempo inmemorial, desde que el mundo es mundo, y el humano es humano. No escapa a nada ni a nadie, salvo a aquellos que son lo suficientemente conscientes del camino del amor, aquellos que lo saben por qué han alcanzado un nivel de madurez tal, que el amor, no es una propiedad, sino que se da sin condiciones, sin esperas, de forma altruista, sin compromiso de vuelta.

Aquellos que han aprendido a lo largo de la vida, no sin muchos sinsabores, y heridas y espinas, más que rosas, que aquel que tienes delante, es tan libre como tu mismo, y que no te pertenece, y que en nombre del amor, no se puede encarcelar sin medida aquello que deseas sólo para ti.dejalo respirar

Es un camino duro, una prueba de vida más, un imperio de los sentidos derrocado por el simple pensamiento, y por el logro alcanzado de la luz. Querer y amar, son cosas distintas. Cuando uno quiere, los celos se apoderan de ti, nublan tu buen juicio, obcecan, te convierten en el monstruo que no quieres ser, y alejan de ti, aquello que verdaderamente amas. Cuando amas, entiendes, permites, aceptas, y también por qué no decirlo, pones tus límites, tus barreras.

¿Estás de acuerdo conmigo?426382_celos3

CELOS

No puedo recordar desde cuando,

pero es seguro que siempre

he sentido esa enfermedad

maldita, que se adueña

de la entraña humana

devorándote con saña

hasta perder la razón

presa del miedo ante el engaño.

Podría decir que quizá años,

o un segundo, transcurrido en un tintero

derramado en mil minutos

camuflados de miradas entre sueños.

Y sentir que invade la noche al cuerpo,

y en lugar de hallar paz con su hidalguía

se ofusca, como nube al día, mi débil mente

y no siento, más…que marchitar la flor,

quedando eterno, yerto, estéril sarmiento.

Anacrónico canto, inútil gesto mudado,

demudado, trocado, enfermo, lento

mil maneras de beberse mares

y seguir apenas con los labio secos

y vivirse mucho, y morirse muerto…

sin amarse nada, sin latirse al menos.

Pensar que confiando, confianza llena

adquiera la mirada ajena en la mirada propia

a manos siempre cóncavas y rimas convexas,

y desviadas direcciones que proyectan

la confluencia de dos caminos

que nunca a uno se avengan.

Y se separa la rabia, quejándose la tristeza

porque nunca se hace amiga la seda de la pobreza,

ni del espíritu mudo que habla a gritos en su celda

de carne y hueso erigido.

Por eso caminan solos, los que caminan conmigo.

J.C. Sanchez

¿Te gustó? ¡Compártelo!

FacebookTwitterGoogleTumblrLinkedInPinterest

Posts Relaciondos

JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
Sin comentarios

Publicar un comentario

¿QUIERES SOÑAR ENTRE HISTORIAS?
Suscríbete a mi blog y cada día viviras un mundo de emociones excitantes diseñadas para ti.
Su datos nunca seran compartidos con terceras partes.

Diez detalles más que os ayudarán a conocerme mejor:

[vc_row row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern" css_animation=""][vc_column]

Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]