CHARLES BARNABY EN PARIS. EL DESENLACE.

Finalmente, en esta entrega tenemos el resultado del encuentro entre Sarah y Charles.

Pongo en antecedentes al lector sobre lo ocurrido en los anteriores relatos:

  • Si quieres leer el inicio del relato ir a Parte I
  • Si quieres leer la continuación en el interior de la librería ir a Parte II
  • Si quieres saber que ocurrió en la fiesta dónde se conocen Charles y Sarah ir a Parte III

Para continuar con el mismo simplemente diremos que el encuentro en la Biblioteca de la casa de Lord Patrick, fue de una cierta intensidad. Sarah utilizó un pequeño diario donde se dedica a escribir sus ideas, sus sentimientos, sus descubrimientos en el mundo, y en una visita a su casa con posterioridad a este encuentro de Charles Barnaby, éste descubre el diario y lee ese encuentro relatado por Sarah.

¿Qué ocurrirá?

¿Cómo acaban Charles y Sarah?

¿Volverán a hablar después de esta acción de intromisión en la intimidad de Sarah por parte de Charles?

Te lo cuento ahora mismo, pero…bueno ¿que te parece si te lo cuento y tu después me dejas un comentario con las impresiones al respecto de esta historia?

Seguro que no te lleva más de un minuto.

¡Gracias! 😉place-de-l-opera-paris-c-1900

EL DESENLACE

Todo acabó como empezó, como un sueño. Aún hoy, me parece de todo punto irreal, onírico. Se despidió con un dulce beso. No sé si volveré a verle, aunque ha dejado en mi recuerdo algo mágico, una enseñanza incalculable, una liberación de mis sentidos. Un conocimiento y experiencia que aún exploro en las noches de primavera y luna llena en la biblioteca, recordando su voz, sus manos, esa mirada…

 

Sus ojos volvieron a mí. Mi mano acompañó el gesto dirigiendo su barbilla.

  • Sarah, dije…No fue ni nuestro último encuentro, ni sucedió nada de lo que vuestro libro relataba. Os desvanecisteis en aquella escalera. Ya os lo dije. Sino me avanzo sobre vos, os hubierais golpeado gravemente sin duda. Os recogí, querida, os senté en aquel sillón y os di a oler, tras aflojaros un poco el vestido, unas sales para ayudaros a recobrar el aliento.

No ocurrió aquello que escribisteis. Al menos, no en aquel momento. Si no recordar nuestro encuentro bajo el roble tras aquel paseo a caballo, querida. Creedme que no habríais tenido esa mancha rojiza en vuestra ropa interior aquel día, si lo que contaba vuestro libro hubiera sucedido de cierto.

  • ¡Oh Charles, por el amor de dios! Eso que acabas de decir es de una vulgaridad infame.
  • Pero cierto sin duda, querida. Ese fue el testigo, no sólo de nuestro primer encuentro, sino de lo que fue vuestro primer encuentro con los placeres del cuerpo.

 

 El verdor de aquella mirada se clavó como un puñal en mi pecho, con una mezcla de frialdad y calor que por un momento hizo que notase un cierto ardor en mis orejas. Me dejé arrastrar por ese magnetismo y el ambiente de la librería, propicio para poseer a aquella mujer como tantas otras veces ya lo había hecho. Completamente adecuada a mí. Creada por mí. Despertada al placer por mí. Cuando sus labios casi se rozaban con los míos:

  • Monsieur ¿Han encontrado lo que buscaban? ¿O quizá pueda ayudarles yo?
  • Saba bien – acerté a responder, y mirando el rostro de aquel ángel rubio que tenía entre mis brazos dije – no creo que en esto pueda ayudarnos, Monsieur librero. ¿Cierto querida?

Y enarcando sus cejas y ladeando ligeramente la cabeza recobró su compostura inicial y dijo.

  •  ¿Quién sabe Charles? Todo es posible.
J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Carol
    Publicado a las 09:08h, 04 diciembre Responder

    Quizás ella prefiere olvidar esa primera vez, no por causas imputables a Sir Charles, sino por lo traumático que para muchas supone esa primera vez.
    Es un acto del que quizás siempre se espera mucho más por todo lo leído y visto en el cine pero que para una mujer no deja de ser una ruptura y no sólo física sino también el traspasar una barrera psicológica. Gracias por tus historias José Carlos.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 10:44h, 04 diciembre Responder

      Gracias a ti por comentar querida Carol. Bueno en este caso las verdaderas razones de lo que escribe Sarah, tan solo le corresponden a ella, quizá esa primera vez que cuentan de pasada, debajo del árbol no fue lo que ella quería, y pensó que fuera mejor opción inventar la primera vez en la biblioteca en aquella noche como mucho mas propicia, podría ser, podrían ser otras opciones. Sea lo que fuere, desde luego, da juego a comentar como has hecho tu, y exponer las distintas opciones a las que anima el relato.
      Gracias de nuevo.

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