COMO APROVECHAR EL TIEMPO DE UNA VEZ, Y EMPEZAR A ESCRIBIR.

He escuchado en varias ocasiones, y seguro que tú también, la peor de las excusas que puedes ponerte para no hacer algo: No tengo tiempo.

“Pero es que es cierta” Y yo te diré: “No, no lo es” (No me odies por ello)

No te pasa a ti sólo nos pasa a todos. Estoy empezando a pensar que es un mecanismo de defensa de nuestro cerebro para no quedar reducido a cenizas o implosionar cada vez que no tenemos fuerza para enfrentarnos a un reto que nos planteamos en algún momento de nuestra vida.

“A ver si quedamos un día para un café” “Uf, no tengo tiempo” (mentira, no quieres quedar pero no tienes fuerzas para decírselo a la cara)

“¿Has ido a por ese papel del banco?” “Aún no, es que no he tenido tiempo” (¿Seguro? Mentira, te apetece lo mismo que tener un cangrejo pellizcándote el culo)

En algún otro post, ya te he hablado de este tema: la procastinación.

Y no, no voy a hacerlo en este, porque aparte de repetirme y enfadarte conmigo por no traerte un contenido algo más original, no te estaría ayudando en nada con ese pequeño problema relacionado con el tiempo.

Bien, pues agárrate porque este es el primero de una serie de tres entradas en las que te voy a hablar de:

·      Gestión del tiempo para escribir.

·      Herramientas que te ayudan a ahorrar tiempo y escribir.

·      Temas para poder escribir.

No me digas que no te mola, con el ojo cuadrado te has quedado.;P

Todo se reduce a lo mismo, eres como el conejo de Alicia en el país de las maravillas y vas corriendo a todos los sitios mirando un enorme reloj que sostienes en una de tus manos. Ahora quiero que te pares un segundo y reflexiones conmigo:

¿Es eso lo que quieres?

Seguro que has escuchado en alguna ocasión una máxima en inglés que viene a decir más o menos lo siguiente:

Ama lo que haces, y haz lo que amas Clic para tuitear.

Love what you do, do what you love Clic para tuitear

Y es una verdad como un templo, porque para la gestión eficaz del tiempo no hay nada mejor que hacer lo que de verdad te gusta, por tanto, si lo que tu quieres de verdad, pero de verdad de la buena, no de boquilla de los muchos que hay por ahí diciendo que quieren hacerlo pero no terminan nunca de ponerse, SER ESCRITOR, no te costará sentarte delante del ordenador o del folio y escribir. Si te cuesta, mejor dedícate a otra cosa. No pasa nada, igual tu profesión ideal es otra. 

Ojo, no te estoy diciendo que cada vez que te pongas escribas La Regenta, no. Digo que la excusa de “no tengo tiempo” poco a poco se irá quedando aparcada porque en esos huecos libres que tienes, y tienes muchos, estarás escribiendo.

No te he hablado nunca de un amigo mío. Mi amigo Julián. El quiere escribir, y como la mayoría de la gente, tiene un trabajo de esos que el mundo llama: “normal” (aún estoy tratando de descifrar qué es eso de un trabajo normal).

De esos de los que llegas a casa destrozado, casi sin ganas de hacerte la cena, ni de dirigirle la palabra a nada o nadie que no sea tu almohada. Pero es el suyo. Mi amigo tenía tanta ilusión por comunicarse y escribir, que comenzó utilizando el sistema tan famoso de la red social en la que más tiempo estaba (y luego hablaré de esto) para escribir relatos cortitos que le servían de inspiración. Eso es, 140 caracteres para decir lo que piensas, lo que sientes o lo que necesitas.

Pérdida de tiempo en las redes sociales

El pájaro de twitter llorando por que no estás suficiente tiempo con él.

¿No tienes tiempo?

Deja de tuitear cuando vas en el metro y hazlo. Si juntas todos los tuit que has puesto a lo largo de un día, sólo un día con ese número, estoy convencido de que te sale por lo menos un relato de 500 palabras. Si lo multiplicas por siete días de la semana tienes 3500 palabras a la semana. Si eso, lo multiplicas por cuatro semanas que tiene el mes ¿cuánto te da? 14.000 ¿verdad?

Saca tus propias conclusiones.

Yo no soy de ciencias, pero si que puedo decirte sin mucho miedo a equivocarme que ese número de palabras son aproximadamente unas 56 páginas. A ese ritmo, que cómo has visto es relativamente cómodo y sin mucha exigencia, en cuatro meses podrías tener ¿cuántas?

Exacto unas 324 páginas. Eso ya tiene pinta de novela ¿no?

Vale que hay que corregir, hay que volver a escribir, cambiar cosas y demás, pero ahora mismo no estamos hablando de eso, estamos hablando de tiempo para escribir y de sentirse satisfecho con los avances. (conciencia, haz el favor de desactivarte unos minutos en este post y dejarme tranquilo, gracias)

Te he hablado de Twitter, pero con el resto de redes sociales pasa exactamente lo mismo, es el principal problema de aquellos que quieren escribir y no tienen tiempo. Exacto, su tiempo se ha ido por ese sumidero que es la relación virtual.

En la siguiente entrada te daré herramientas para que puedas gestionar este problema.

Pero J.C, ¿no has dicho siempre que las redes sociales son una herramienta poderosa para crear y hacer comunidad y vender nuestros libros?

Claro, pero eso es una cosa, y otra muy distinta que te pases todo el día allí.

Porque para poder vender un libro, primero tendrás que escribirlo ¿no? Clic para tuitear

Si quieres ver alguna excusa más de las que te pones a la hora de no escribir aparte de ésta tan usada del tiempo, te recomiendo que leas este post.

En el libro “Los 7 secretos de los prolíficos” se dice que dentro de la gestión del tiempo:

“Las cosas en las que invierta tiempo de calidad son aquellas en las que logrará mejorar o alcanzar el éxito, y las cosas en las que no lo invierta, son aquellas en las que no lo logrará”.

Esto me lleva al segundo punto.

2. ¿De verdad quieres ser escritor o tener un blog o algo relacionado con la escritura?

Que te guste escribir, no quiere decir que quieras ser escritor. Otro amigo mío, (es verdad, afortunadamente tengo muchos) Juan Luis, que es una persona muy instruida, dice que él escribe por que es como una droga que tiene dentro, un veneno. Pero que sin embargo no se mete la presión de tener que escribir una novela. Va a su ritmo, y que cuando tenga que ser, será.

Perfecto, sigue la máxima que te he comentado antes, invierte su tiempo de calidad en las cosas que el quiere, y créeme que le va bien así. Es la persona que conozco que más libros puede leer en un año y que más tiempo le da a hacer cosas.

Sé como Juan Luis, dedica tu tiempo de calidad a lo que realmente te interesa y pregúntate si de verdad quieres escribir porque sientes pasión por la escritura, porque es un veneno que tienes dentro que te empuja a contar historias, porque es algo con lo que te diviertes y sin lo que no puedes pasar. Te lo digo, porque si esto es así, jamás volverás a escucharte diciendo: “No he tenido tiempo”.

Uno de los mayores y mejores principios de aprovechamiento del tiempo, no es hacer mucho, hacer todo lo que tengo que hacer, hacer, hacer, hacer…. ¡Arrrggg, qué agobio! Noooo. Estás equivocado.

El mayor principio, es dejar de hacer aquellas cosas que no son importantes (y tú sabes muy bien cuales son) para dejar hueco a las que sí lo son. Así de sencillo. Et voilá…ya tienes otro huequito más para escribir esas historias fantásticas que rondan tu cabeza.

3. Teléfonos varios (me refiero a fijos, móviles…), TV, videoconsolas.

Son una fábrica de hacer perder el tiempo. Escúchame, pon en silencio los teléfonos cuando vayas a escribir, cuando hayas decidido que ese tiempo te pertenece, justo ese y no otro. Esas llamadas pueden esperar, no pasa nada, seguro que puedes devolverlas en otro momento, de verdad.

Deja el whastapp.

aplicaciones de smartphone

Las herramientas del mal. Aléjate de mí…
www.pixabay.com

Según un estudio, que puedes ver en esta página, de media al día podemos llegar a perder un total de 62,01 minutos en micropausas, es decir pausas inferiores a 10 minutos. Ahí tienes otra horita. Ya vamos encontrando tiempo ¿no?

En cuanto a la TV, no quiero sacarte los colores. Sé que me vas a decir que no la ves, que no tienes tiempo, pero que bueno si llegas cansado mientras cenas a lo mejor…los documentales de la 2 (ya, ya)

Excusas.

Otro estudio habla de que dedicamos una media de cuatro horas y media a estar delante de la TV al día. (Ya puedes cerrar la boca) No hay más preguntas señoría.

No te las voy a quitar todas, pero con que te restringieses la mitad, tendrías dos horas y cuarto si no me fallan los cálculos, que sumados a la hora anterior de la que hemos hablado con las aplicaciones y los móviles, son tres horas y cuarto. ¡Vamos allá amigo!

Un ejemplo más vivido en carne propia. Un programa de “prime time” nocturno, tiene una media de dos anuncios largos en una hora de emisión. Su tiempo varía entre 12 y 14 minutos. Calcula ese tiempo en unos cuatro o cinco días de emisión. ¿A cuanto se te va?

Y no voy a mencionar lo de los videojuegos porque de momento es suficiente con lo que hasta ahora llevamos en este punto, pero te sorprenderías.

4. La manoseada regla del famoso Pareto.

Sí, esa del 80/20. Gabri Rodenas, nos habla en su blog de esta regla aplicada a la gestión del tiempo y la escritura. El resumen fundamental es que el 80% del tiempo que inviertes lo empleas en cosas que no te reportan ningún beneficio, y que en cambio sí que te generan una perdida de energía y aspectos que te impiden avanzar en pos de tus objetivos. Mientras que el 20% restante es el que de verdad es aprovechable para lo que es importante para ti además de muy rentable.

Por tanto, ¿no crees que deberías desembarazarte de ese 80% que te quita tanta energía, tanto tiempo y centrarte en el 20% que te da lo que necesitas? Piénsalo.

Igual estás pensando en este momento, parte de ese tiempo que estoy perdiendo lo estoy gastando en este mismo momento leyéndote a ti. Pues si ese es tu pensamiento, acabo de conseguir lo que quería que no es otra cosa que fueses consciente de esta realidad y la utilizases para ponerte a escribir, por lo tanto tan mal no lo he hecho 😉

5. ¿Aún quieres más tiempo?

Eres insaciable. Está bien. Te voy a dar algunos trucos más:

·      Coge un día o varios en la semana en los que le vas a decir a tu familia que necesitas meterte a escribir y que vas a estar una hora o el tiempo que decidas, por lo que necesitas que no te molesten. No te preocupes, lo entenderán porque es importante para ti.

·      Levántate temprano y acuéstate pronto. Las horas de sueño son fundamentales para poder aprovechar el tiempo de manera completamente descansada. Sino, aquello que escribas no servirá absolutamente para nada, no tendrá calidad suficiente porque no estás con los sentidos en tu historia. La mayor parte de los escritores de la historia de la literatura escribían muy temprano (aunque eso no significa que si tú estás más centrado por la tarde pues que lo aproveches).

despertador

Es tu amigo, hazle caso. No pases de él, él nunca lo haría.

·      Aprende a decir que no. Si eres escritor ya sabes a qué me refiero. Nos cuesta decir que no, sobre todo si estamos comenzando, porque pensamos que con ello dejamos pasar oportunidades, y no es verdad. Nos apuntamos un bombardeo y eso nos resta tiempo para dedicárselo a nuestras historias. Selecciona aquellos proyectos que te interesan, a los que puedes dedicarle el tiempo necesario para hacer las cosas bien, y el resto dedícalo a escribir aquello que quieres.

·      Si tu caso además de ser escritor, eres bloguero como yo, uno de tus problemas será el encontrar tiempo para gestionar tus entradas. Lo estás haciendo mal. La entrada que lees ahora mismo está escrita en el mes de enero. Debes tener un calendario editorial que te ayude a organizarte en aquello que quieres compartir con tu publico, además te será muy útil para organizarte y tener las cosas en su tiempo. Si no es el caso, pero te cuesta escribir las entradas, puedes hacer una cosa. Cuando te pongas a escribir, puedes aprovechar los días que estés más concentrado y cumplimentar varias. Así, liberas tiempo para otras cosas y no tienes que preocuparte por ello.

Si a pesar de todo lo que te he contado en esta entrada largiiiiiiiiiiiisiiiiiiiimaaaaa, demasiado quizá, sigues sin encontrar tiempo, siempre puedes plantearte contar con un profesional como yo que se ocupe de escribir las entradas de tu blog, o ayudarte con otras cuestiones. 😉

Y ahora tú ¿cómo gestionas tu tiempo? ¿Aún sigues pensando que no tienes tiempo para escribir? Cuéntamelo en los comentarios.

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
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Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]