COMO INTERROGARSE EN MOMENTOS DE DUDA

Comenzamos una semana más. La última semana de enero.

Olvidados ya, dejados atrás los ecos de las voces navideñas. En ocasiones, no se si a vosotros os ha sucedido en alguna ocasión, pero si os sucede aquí podréis ver como procedo yo, no acabo de tener claro mi lugar, y mi camino.

Para ello, me pregunto, muchas veces, como siempre, las preguntas te acaban concediendo las respuestas que buscas. El sosiego aparece y puedo continuar caminando y eligiendo los senderos que quiero para mi vida.

A veces, me toca desandar lo andado para volver a encontrar en sendero adecuado del camino, pero ¿quien no ha estado perdido alguna vez?

¿No habéis tenido en alguna ocasión la sensación de andar por andar, de no ir a ningún lado?

En algunas ocasiones nos sentimos perdidos. Abandonados a nuestra propia suerte por nosotros mismos. Momentos estos en los que ni siquiera reconocemos nuestra mano en las cosas que hacemos o que decimos. La frustración aparece a nuestro lado, y u profundo pesar se adueña de nuestra mente, lugar y ocasión para que lo oscuro se haga presente en nuestro pecho, y razón, nublando el buen juicio.

Yo en ese momento, trato de reflexionar, trato de pararme un segundo y me busco entre tanta niebla. Y digo así.

photopin.com

photopin.com

MOMENTOS DE DUDA

¿Quién soy

que no me encuentro?

Acaso un quise

y no he podido,

un traicionero quiero

y no se si verdaderamente

poder, es lo que sin ser

soy, sin ser un puedo.

¿Quien soy

que no reconozco este reflejo?

Atardecido, débil, confuso

deshojado y pálido arrecife

desgastado de palabras y sonrisas.

Anochecido párpado de ingenioso

llanto, acurrucado enfermo

de un lamento de tormentas

en mar calmo, de estación eterna.

¿Quien soy

que he desaparecido?

Hipnótico sonámbulo,

titiritero de sueños perdidos

portador de imposibles,

narrador de cuentos

escritor ufano de letras

refugio de todo y portador de nada.

¿Quién eres,

y por qué contra mi te ensañas?

¿Que hice

para que contra mí

descargues tu rabia?

Yo soy la confusión,

vestido de desesperanza.

Soy la eterna duda

perdida en la constancia.

Soy la locura

que despierta en tus palabras.

Soy la soledad

que acompaña tus mañanas,

la lejana silueta

que se revela en tu alma,

el escondido atisbo enfermo

que hasta tu puerta se escapa

para acostarse contigo

y velar por ser insomne.

La decepcionada idea de ideal,

de justicia comparada

del cambio del cambio

relegado ahora a la infamia.

El olvido sonreído

desde la segura distancia

que contempla la desidia

de los que nunca descansan.

J.C. Sanchez

¿Te gustó? ¡Compártelo!

FacebookTwitterGoogleTumblrLinkedInPinterest

Posts Relaciondos

JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
6 Comentarios
  • maria
    Publicado a las 07:37h, 26 enero Responder

    ¡¡Gracias José Carlos!!

    • Jose Carlos
      Publicado a las 14:58h, 26 enero Responder

      Por nada Maria, gracias a ti, por pasar por aquí y comentar. Estoy encantado con tu presencia y participación.
      Un saludo.

  • Alejandro
    Publicado a las 15:14h, 26 enero Responder

    Me identifico. feliz día.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 17:15h, 26 enero Responder

      muchas gracias Alejandro por comentar. Bienvenido a esta casa. Me alegro que puedas sentirte identificado con un pensamiento tan íntimo. Feliz día. Un abrazo.

  • Ana Suárez
    Publicado a las 14:28h, 27 enero Responder

    ¡Bonitas palabras! Para saber a dónde queremos ir tenemos que saber donde estamos. Pararse para ver dónde estamos siempre es una buena idea.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 21:19h, 27 enero Responder

      Muchas gracias Ana, por tus palabras, y bienvenida a esta casa en la que espero te sientas muy cómoda. Ciertamente, tener los pies en el suelo cuando nos pongamos a pensar en nuestro lugar, es muy importante, sino corremos el riesgo de ir con un. Punto de partida equivocado, hacia un lugar erróneo.
      Pero siempre nos queda volver a empezar desandando lo andado.
      Un saludo.

Publicar un comentario