CONSTRUYE UN PERSONAJE Y NO ME SEAS MARY SUE

Lo de la creación de personajes, es todo un mundo. En general como todo en la literatura, en este sentido creo que soy muy poco original.

Cuando se empieza en esto de escribir, solemos caer en muchos errores, yo el primero, pero con entradas como esta pretendo ayudarte a identificarlos y no repetirlos.

Al escuchar por primera vez eso del personaje Mary Sue, yo pensaba que me estaban diciendo algo bueno (de verdad, te lo prometo, hasta ese punto llegaba mi ignorancia) pero lo cierto es que no era así.

Analizado en la distancia, aquellos personajes de hace algunos años eran eso, personajes no logrados, no trabajados, con algunos detalles pero que no conseguían emocionar porque no estaban bien trabajados con anterioridad.

Te preguntarás, ¿pero que es eso de una Mary Sue?

En pocas palabras, es hacer un personaje “perfecto”. ¿Redondo? No. “Perfecto”.

En el sentido más irónico de la palabra, es decir:

  • Guapisima
  • Con un cuerpo escultural según el canon imperante del momento
  • Si posee algún rasgo que la haga destacar, este también será del todo inusual: cicatrices extrañas, ojos a lo David Bowie, mechones de pelo de distintos colores.
    Personajes-de-cuento

    Caperucita Roja, no recuerdo que fuera tan sensual.

Debo decirte, que cuando hablamos de este tipo de personaje, es porque nos referimos a uno del sexo femenino (Mary Sue). Si estuviéramos haciéndolo del masculino, lo llamaríamos Gary Stu.

Pero para lo que nos importa a estos efectos, es lo mismo, las características son idénticas para uno y para otro, cambiando el sexo.

Normalmente construimos uno así, relacionándolos con el protagonista (claro, ya que te pones ¿no vas a elegir a un personaje sin importancia, verdad?) por supuesto de gran apego por el escritor por lo que sueles preferir que, evidentemente, le ocurran las cosas más molonas de tu novela a él o a ella, claro está:

  1. Se enamore del o la más guapa
  2. De la más buena/o
  3. Del que más éxito tiene
  4. Alcance todos sus objetivos en lor de multitudes.

La mayor parte de la critica, entiende a éste arquetipo como algo absolutamente desdeñable para hacer de tu personaje algo bueno, de cierta calidad, por lo que como te comentaba, es mejor que huyas de él como alma que lleva el diablo.

Algunos de los rasgos más comunes te los he apuntado anteriormente, pero por concretar algunos de los más destacados:

  • Es un calco de ti. Te ha dado un subidón y quieres ser el protagonista de tu novela, pero como eres muy crítico con tus defectos y a fin de cuentas la novela es tuya, pues te los quitas y te vuelves una especie de dios al estilo de uno de los superhéroes de Marvel pero en versión un poco más mundana, porque tampoco hay que abusar.
  • Todo gira alrededor de ese personaje. A ver, que está muy bien que el protagonista sea el núcleo central de la obra, pero no es el centro del Universo tampoco, debe haber más. ¿O es que el mundo gira en torno a ti? Todo el mundo le admira, todo el mundo quiere ser como él, le envidian porque es perfecto. Como decía un anuncio de una famosa marca “I wanna be like Mike”. Pues no…lo siento pero el mundo y la vida real son un poco más sobrios, si lo quieres llamar así.
  • Tiene un pasado extremadamente trágico o una familia particularmente excéntrica. O ambas a la vez. (¡¡hala venga!! Que no se prive de nada) Esto viene a ser algo así como: “Yo soy como soy porque el mundo me hizo así, pobrecito de mi”. No mola.

Estos son algunos detalles pero en este post de Alex G, tienes muchos más que puedes leer para hacerte una idea muy amplia de lo que es construir este prototípico personaje del que debes huir como de la peste, si lo que quieres es hacer una novela con algo de rigor y que funcione.

Ahora te asalta la duda, si no puedo hacer personajes inspirados en mi y en lo que me rodea

¿cómo lo hago?

Yo no he dicho eso (¿he dicho yo eso? ;P) pero ya que lo mencionas te lo voy a comentar, porque el mundo de los personajes es tan amplio y variado, como casi todo a la hora de la confección de una novela, sea esta del género que sea.

Detalles a tener en cuenta en el momento de crear un personaje:

  1. El Nombre.Te puede parecer una tontería, pero no lo es. Es fundamental que elijas un buen nombre para que tu lector se identifique con él (sobre todo si es el protagonista). Además este va a marcar sus acciones, su personalidad, sus respuestas. Como nos pasa a cada uno de nosotros. ¿Habías caído en eso? Incluso, los apodos si el nombre es largo o complicado de recordar, difícil de pronunciar. Yo no había caído en esto, pero el otro día hablando con el escritor Teo Palacios, ponía el ejemplo de un personaje muy conocido de Harry Potter: Severus Snape. Tanto el nombre como el apellido empiezan por la letra S. Él es la cabeza visible ¿de qué casa? Slytherin correcto. En cuyo escudo ¿hay? Una serpiente, muy bien. Además junto con Harry Potter y el Lord Voldemort, es uno de los pocos que conoce la lengua de las serpientes ¿no? Pues mira a ver ahora, si es importante o no el nombre de un personaje.
    Severus-Snape

    Si ves a este hombre en la calle oscura por la noche, buenas intenciones no crees que tenga.

  2. Rasgos Físicos. Voy a decir una obviedad: todos tenemos rasgos que nos definen ¿no? (te he avisado de que iba a decir una obviedad) Unos somos altos, otros bajos, más gordos, más delgados…rubios, morenos. Bien, entonces ¿por qué cuando empezamos a escribir nuestros personajes aparecen como si los acabaran de lanzar desde un platillo volante? No comen, no duermen, deambulan por las calles como almas en pena con unos monólogos interiores aburridísimos, sin interactuar con nadie. No tienen casi pasado que haga comprender el por qué de ciertas reacciones y comportamientos y salvo ojos y pelo pocas descripciones más. No. Tenemos que caracterizar a nuestros personajes y darles dimensión palpable, creible. Si tiene las manos grandes con respecto al cuerpo puede no serlo, por poner un ejemplo. Pero si las tiene por algún motivo, explicalo. Además, debes tener en cuenta que tus personajes puedes ser reales o Me refiero, si estás hablando de un personaje que existió realmente, la caracterización ya la tienes, sólo has de documentarte bien. Ponte una foto si la hay, delante de ti cada vez que vayas a hablar de él. Sino, tendrás que ponerle imaginación y hacerle preguntas del estilo:
  • ¿De qué color son sus ojos?
  • ¿Y el pelo? ¿Es largo o corto? ¿Cómo es, ondulado, lacio, rizado?
  • ¿Y su cara?

Todo esto, es lo que algunos denominan: LA APARIENCIA.

Esta entrada de literautas, que siempre ofrece consejos muy útiles, te puede ayudar.

3. Características Psicológicas. Efectivamente, no todo van a ser cuestiones físicas. Una persona es mucho más que eso ¿no? Pues un personaje también debe serlo, si queremos que sea creíble.

Debemos dotar a nuestro personaje de un sentido, de MOTIVOS, para estar haciendo lo que está haciendo, respuestas a una pregunta que te surge cuando vas leyendo ¿Por qué? ¿Hace lo que hace por venganza? Si es así, ¿qué perfil tiene? Es tímido, extrovertido, malvado, malhumorado…¿qué?

¿Qué le hizo tomar esta decisión y no otra?

Debemos bucear en las opiniones de nuestros personajes y las razones que le llevan a opinar así, porque esos y no otros serán los elementos que le lleven a actuar como lo hace.

Todos tenemos emociones, unas más intensas y otros más inexpresivos, pues ahondemos en ello. Pregunta antes de empezar a escribir escenas por estas cuestiones porque eso te llevará a decir en voz alta “Este personaje no puede hacer o decir tal o cual cosa porque no va con su personalidad. Jamás haría o diría esto”

Sino acabarás construyendo estereotipos y te acusarán de estar escribiendo clichés constantemente. Y una cosa: No les faltará razón.

Te voy a dejar aquí una infografía que a mí me ha parecido muy chula de la página de autor de Kay Kauffman. Está en inglés pero se entiende muy bien así que no la voy a traducir. Te ayudará a tener un vistazo sobre ciertos aspectos de las personalidades que suelen usarse en distintos personajes. Desde ahí tu luego, lánzate a innovar.

perfiles-de-los-personajes

Cada personaje se comporta de una manera y eso es un propio de unas situaciones distintas.

En el blog www.inkandquills.com Kaithlin H, habla sobre la creación de personajes. Aparte de razonamientos muy interesantes que comparto plenamente, como:

la creación de personajes es algo que puede ser muy duro, ya que te saca de tu zona de confort Clic para tuitear

Kaithlin dice más cosas interesantes de las que me permitido traerte aquí tres o cuatro:

  • Huye de estereotipos. (lo hemos hablado) Antes de empezar, coge un papel y anota todos los estereotipos sobre la cultura en la que se desarrolla tu personaje. Investiga cuales puede haber por ahí, de los que no has oído hablar.
  • ¿Tiene tu personaje sentido en el tiempo o momento en el que se desarrolla la acción de tu novela? Analiza esto antes.
  • Entiende los efectos de la cultura en la identidad de las personas. Aprende sobre la religión, los valores, traiciones, creencias, y cómo afecta a la personalidad y opiniones de tu personaje para ver el mundo.
  • Sumérgete en el mundo de tu personaje. Aprende sobre comida, arte, música, lenguaje, ropa, mitos, geografía, clima, armas, historia, vida salvaje. Piensa sobre cómo es vivir en un mundo así.

Hay más, pero he rescatado los que bajo mi punto de vista tienen más sentido en esta entrada.

Como puedes ver, y sólo es un atisbo porque me estoy dando cuenta de que este post se está alargando mucho ya, crear un personaje es mucho más que hacer una Mary Sue.

No te he hablado ni de tipos, ni funciones de los personajes en las novelas.

Las famosas divisiones según:

  • La importancia del personaje en la novela.
  • Su caracterización.

Aquí habrás oído hablar de:

  • Protagonistas
  • Antagonistas
  • Secundarios
  • Sugeridos

U otros como:

  • Planos
  • Redondos

Aquí te aconsejo que te des una vuelta por la entrada que he escrito esta semana para Ateneo Literario. ;P

En otra entrada, continuaremos hablando de personajes, de su dimensión, de sus funciones y de otras clasificaciones, pero antes quiero dejarte la posibilidad de recibir un regalito ¿te gustaría tener la plantilla de creación de personajes que utilizo yo para mis historias?

Déjame un SI en los comentarios, mándame un correo o suscríbete a mi lista y te la haré llegar directamente a tu buzón para empezar a trabajar con tus propios personajes.

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Paula
    Publicado a las 06:22h, 23 febrero Responder

    Hello, J.C.! I never thought much about how to develop a character for a novel, but it appears that it can be both a fun and challenging task, and a task that never ends.

    Shakespeare was adept at using names to describe the character, like Bottom the Weaver. Dickens was even better, especially in his novel, Oliver Twist. Names like Oliver Twist, Justice Maalam, and Mr. Murdstone had a certain quality of proclaiming the character who wore them. The late Harper Lee, the writer of To Kill A Mockingbird, named her protagonist Atticus Finch and gave him a daughter named Scout.

    Developing characters looks like a fun task with a deep meaning. Thank you for your advice!

    • JC Sanchez
      Publicado a las 20:51h, 29 febrero Responder

      Hello Paula. Sorry for my delay, my fault. I keep on trying to don’t happen again.
      Desde luego la tarea de construir un personaje como bien dices, es laboriosa, y la mayor parte de las veces divertida. Estamos creando un pequeño ser, de ficción es cierto, pero un ser con sus sentimientos, sus pareceres, sus problemas y sus dudas, como una persona de verdad. Si queremos que sea creíble claro está. Por lo tanto, la elección del nombre, es importante, sus características físicas son importantes, sus complejos, el orgullo de ciertas partes de su cuerpo, sus problemas de relación…todo. Eso le da sentido a sus respuestas, a sus filias y sus fobias y a las decisiones que toma en las tramas de tu novela. Muchas grandes tramas se vienen abajo por un personaje mal construido, en el sentido de una decisión o de una respuesta que jamás daría ese personaje. Es algo en lo que debemos tomarnos un tiempo suficiente para hacer un buen trabajo, o al menos un trabajo al nivel de lo que queremos transmitir.
      Atticus fINCH, por cierto, es el nombre también de una librería en el barrio de Malasaña de Madrid, muy pequeña y muy coqueta que desde aquí recomiendo a todos. 😉
      Un beso fuerte y muchas gracias por dejarme tus impresiones.

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