COSAS QUE LE DIRIA A MI YO DEL PASADO, SI HICIERA UN REGRESO AL FUTURO

Pues… no te lo vas a creer, pero lo he vuelto a hacer.

El post de hoy no iba de esto que te voy a contar, ni mucho menos, porque mi idea era seguir la programación planteada con las entradas sobre planificación (que para algo me la curré en su momento y tengo las alertas dándome el coñazo todos los días) pero…

¿Pero qué? Preguntarás con razón.

Pues que la culpa no es mía.

Te explico porque hay varios culpables.

Uno de ellos es el perfil de Instagram de la Librairie (Sí, yo también he caído en el “maravilloso” mundo de la red social de las fotos, pero aquí la culpa es @DraJomeini, que lo sepas, porque no se pueden hacer entradas tan buenas como esta)

¿Por qué tiene la culpa La Librairie?

Por fotos como esta.

Celia

Parece una broma, pero no lo es, con estas novelas muchas generaciones aprendieron el amor por los libros y a tener pensamiento crítico.

“Celia y la Revolución”, se publicó en 1987. Ya vas entendiendo un poco mejor el título de esta entrada, ¿verdad?. 😉

Elena Fortún, su escritora, sobrenombre de Encarnación Aragoneses de Urquijo, es una de esas escritoras interesantes que tenía guardadas para mis entradas de los lunes (esas en las que te traigo consejos para escritores de mujeres y hombres geniales, pero sobre todo mujeres, algunas no muy conocidas).

Yo leí durante un verano, esas novelas de Elena Fortún. Novelas que hablaban de su época a través del entrañable personaje de Celia (Celia Gálvez Montalbán), la niña rebelde que se queja y pone en duda el mundo de los adultos.

Esas novelas, viejas, con polvo, de páginas gastadas y amarillas que se rompían casi con mirarlas, estaban en una desvencijada mesilla de madera, decapada y coja, de la habitación que ocupaba los veranos en la casa del pueblo de mis abuelos paternos.

Luego hicieron, en TVE, una serie sobre dos de las novelas de Celia:

·      Celia, lo que dice

·      Celia en el colegio

Yo entonces, aburrido y sin nada que leer en aquella casa más que esas viejas novelas de chicas, me dejé llevar y empaticé con aquella niña. Hasta el punto de querer contar también en unos cuentos (no, no flipes que no los pienso publicar jamás. “¿Y si estás a punto de morirte hambre y esa es tu salvación con una gran oferta de Pengüin Random House? Antes muerto que sencillo…” Editores de Pengüin si leéis esto, no me lo tengáis en cuenta ;P todo se puede hablar).

Creo que estos cuentos, son mi primer intento por escribir historias de una manera más o menos seriada. Es decir, algo más que cuento o poemas que acababan y punto.

Se lo debo a “la Fortún”, que más allá de tener una estatua en el Parque del Oeste de Madrid, no ha recibido mucho reconocimiento. (¡Qué pena como olvidamos de pronto! ¿verdad?)

Otro día te hablo más de ella, porque una mujer nacida en 1886, que escribía infantil y juvenil, casada con un escritor y militar republicano, que mantuvo una relación sentimental con la también escritora Matilde Ras, y que finalmente se exilió con su marido…

¿No me digas que no merece una entrada?

La otra culpable, también mujer, también escritora, y también muy interesante, vuelve a ser Gabriella Campbell. (Estoy empezando a pensar en ponerle su sección fija en este blog porque cada poco aparece por aquí. Y no me extraña nada porque es genial).

¿Otra vez? Pues sí, por entradas como ésta. Y eso que hace ya un año que la escribió. Pero como esto es Regreso al Futuro de un escritor…pues se vale. 😉

Y en este caso es que muchas de las cosas que se dicen, me las diría yo también a ese yo del pasado. Por lo que no me quedó más remedio que intentar buscarle de alguna manera.

Al yo de hoy le diría que dejase de escuchar estas listas de Spotify tan “pastelonas”, porque se vuelve tierno como un donut, y acaba escribiendo entradas como estas. Entradas que yo denomino de clínex y colirio.

Pero ¿qué quieres?

Los días de lluvia me ponen nostálgico.

Otro responsable de esta entrada: este libro.

Cosas-Que-Le-Diría-a-mi-yo

No, no es broma. Es un libro y no son los primeros que lo hacen. Cosa que no está mal.

Escrito por dos youtubers de seguimiento masivo. No lo digo por decir, no. A su canal están suscritos concretamente estas personas:

1.611.281 (este es el momento en el que el ruido que has oído, es el de mi culo tocando el suelo)

“COSAS QUE LE DIRIA A MI YO PEQUEÑO” ¡Genial!

Sólo un apunte chicos, y sin intención de molestar lo más mínimo: No hace tanto tiempo que eráis pequeños. No por nada, es que sois insultantemente jóvenes. Aun así, me pareció gracioso y una señal más para escribir este post, que ya está comenzando a alargar. (como siempre :()

En el libro tienes consejos interesantes, pero creo que el mejor que podían ofrecer sería el relacionado con hacer un canal de Youtube exitoso (eso no me lo pierdo, sería una gran manera de hacer subir mis 7 maravillosos seguidores, a los que por cierto estimo y aprecio un montón. Un abrazo enorme desde aquí).

Buenooooooooo, y ahora Gloria Trevi se pone a cantar “Como yo te amo” Te digo yo que no termino la entrada.

Ahí sigo viéndome, con 13 años, tumbado encima de mi cama, con esa colcha verde y los posters de Michael Jordan en las paredes, descojonado de la risa con “La vida del buscón Don Pablos” en las manos.

Y esto me trae hasta el último culpable: ARTURO PÉREZ REVERTE

Sí. Ya sé que para muchos es un imbécil sin remedio que cada vez que habla sube el pan. Pero chico, nadie es perfecto ¿no? Y aquí en esta entrada dice verdades como puños.

Qué quieres que te diga, pero leer al final de la entrada de una persona a la que admiras: Escribe eso en la dedicatoria cuando tú me firmes un libro a mi. Clic para tuitear

A mi, me pone. (Aunque igual tiene que ver algo la puñetera lista de canciones infernal esta).

¿Pero quieres contarme ya lo que te dirias, pesao? ¡Que llevas mil palabras y no me has dicho nada!

Voy. A veces tienes un carácter…

1.     No hagas caso de los pesados que te dicen a todas horas qué es lo mejor para ti. Si escuchas la frase “es por tu bien”. Huye, rápido. Puede que realmente sea por tu bien, pero también corres un gran riesgo de padecer el síndrome de “haz lo que me gustaría hacer a mí y no puedo”. En esta entrada te conté algo de eso. Escribir no es una tontería, no son babadas de niños y por supuesto los tebeos son tan importantes o más que las matemáticas (no te preocupes, con el dinero en la mano se aprenden operaciones que ahora mismo te parecen imposibles, aún así tampoco las dejes de lado te vendrán bien).

tebeos

si esto no merece la pena que venga dios y lo vea

2.     Escribir sirve para algo más que para ligar con chicas. Utiliza tu talento para algo más que para alquilarlo, cual vil usurero, por unas míseras monedas (en aquel momento pesetas) con las que comprarte después esas famosas “cuñas de chocolate y crema”. No todo el mundo lee a Edmond Rostand, ni se ha leído el Don Juan Tenorio. Y sí, ellos saben que tú si lo has hecho, así que haz el favor de utilizar tus bolis para otras cosas porque el malote de tu insti, no tiene pinta de poeta por mucho que tú, te esmeres en intentar que lo parezca.

3.     Cambiar las cuñas de crema, de repente, por convertirte en la nueva promesa del baloncesto nacional, no es muy lógico ¿No te das cuenta? Sal de la burbuja de una vez y céntrate en lo que de verdad quieres. Y sobre todo por qué lo quieres. Dinero, fama, chicas…(vale, te entiendo, en plena adolescencia son motivos de peso, pero créeme, en plena adolescencia también somos un poco estúpidos, por tanto si te digo que todo eso es humo no te estoy mintiendo). Dando bandazos hacia uno y otro sitio lo único que vas a conseguir es…¿perder el tiempo? (No, eso te pasará luego cuando hayas llegado a los 40 y te pongas a procrastinar con las redes sociales, sino cambias de actitud). Vivir. Tener experiencias con las que luego vas a poder llenar tus mundos y tus historias. Personajes complejos y completos que harán mucho más reales las tramas de las que quieras hablar.

4.     No vas a ser médico, cuanto antes se lo digas a tu madre mejor. Y de paso dile a tu padre que tampoco serás presidente del gobierno, por mucho que él piense que te sobra capacidad. Elige una carrera que te motive, o no tiene por qué ser una carrera, pero estudia algo que te motive y te guste especialmente. No por nada, es por crear un hábito porque lo que te espera en el futuro es estudiar cada día ¿por qué? Porque sino te estancas, no creces, no tienes nada que aportar. Pero tranquilo, para nada tiene que ver con estar con los codos sobre la mesa como estás ahora, sino con tener un libro en las manos. ¿Esa idea que te ronda la cabeza de tener una biblioteca en el futuro llena de libros hasta el techo? En el futuro puedes tenerla, sí, pero en lo que ocupa tu cuaderno ¿cómo lo ves? Pues sigue leyendo y aprende de los grandes.

5.    “De la poesía no se vive” Ya estamos. Seguro que alguno de los diseñadores de videojuegos más importantes, también escucharon eso de “dedícate a algo que te vaya a dar de comer en el futuro y deja de perder el tiempo con las maquinitas”. Aunque se empeñen en decirte que no vales, pasa de ellos. Así de simple. Sí, de las risas de la chica que te gusta también. El tiempo será justo con ambos 🙂 créeme la he visto hace poco. Escribe lo que quieras y de lo que quieras, pero escribe y sobre todo intenta aprender cuanto antes de los que saben. Búscalos. No están tan lejos.

6.     Lo que has dejado en aquella carpeta archivadora de flores, solo necesita un repaso y tiempo de dedicación. Allí dentro, sin que nadie lo lea, no es el objetivo que debe perseguir un escritor. No escribes diarios, no lo has hecho nunca, escribes para que te lean. Si a tu novia le gusta, ¿por qué no le puede gustar a más gente?

7.  Cuando el club de baloncesto de tus amores te diga que se acabó, coge esa experiencia y quédate con ella porque cuando vayas presentando tu manuscrito, las editoriales van a ser incluso más duras y frías. Pero no por eso te tienes que rendir, ni pensar que es un complot del mundo contra ti. ¿Por qué? Porque lo que te hace feliz es contar historias y en algún momento, alguien se dará cuenta de eso. Sigue insistiendo. Va a llegar tu momento.

Y le diría más cosas, como que todo lo que piensa escribir en un futuro debe apuntarlo y que no piense que es una tontería, porque perderá ideas muy buenas. Que como dice Gabriella, se olvide de mirar hacia los lados y pensar que el mundo se la tiene jurada (porque no debe ser envidioso y pensar que es tan importante como para que el mundo esté centrado en putearle a él).

Que no se preocupe por quien va a querer leerle, porque como dice Arturo, tiene un mercado potencial de 450 millones de lectores hispano hablantes. Personas hay. Lectores deseando disfrutar con sus historias, tiene así que ahora debe olvidarse de eso.

Y en definitiva como me decía hace poco un gran escritor muy joven también, que escriba la mejor novela o historia que sea capaz de escribir y se olvide del resto. Disfruta del maravilloso proceso de crear algo de la nada. No hay mayor magia que esa.

Después de esta confesión en toda regla, ¿qué te dirías tú si pudieses subirte en el Delorean?

El apartado de comentarios es todo tuyo. Y ya sabes que si quieres compartir esto en tus redes sociales, me haces muy feliz, y además me ayudas. 😉

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Paula Koval
    Publicado a las 03:22h, 10 mayo Responder

    J.C., the thoughts and advice that you share are almost all top-quality advice to the aspiring or struggling writer. I have shared your site on Twitter. To tweet is a new experience for me. I am 64 and I have gotten the bird many times but i have not tweeted until last week!

    All of us could write a book about out misspent youth, myself included. If there is anyone reading this who is considering putting their teen and early adult years on paper, don’t delay! Write it down while you can recall it. You can’t make that shit up. It’s too good to waste.

    Thank you for the advice and examples, J.C.

    • JC Sanchez
      Publicado a las 08:10h, 10 mayo Responder

      It’s a really pleasure for me reading your comments Paula, here at home. Anyway, that`s the spirit that i wanted to send to all my readers and friends. Everybody could write his own experiences. Just try it. It’s great that you at 64 have a new adventure with the social network like Twitter, never give up. I have to recognized that I fight with it everyday. 😉
      Thank you for sharing me and make me happy with all your comments here. That’s my breath of life.

      Es un placer para mi leer tus comentarios Paula, aquí en mi casa. De todas maneras, este es el espíritu que yo quería enviar a todos los que me leen. Todo el mundo podría escribir sus propias experiencias. Solo tiene que intentarlo. Es genial que tu tengas una nueva aventura con las redes sociales a los 64, nunca hay que rendirse. Reconozco que yo lucho con ellas todos los días 😉
      Gracias por seguirme y hacer que sea un poquito más feliz con tus comentarios aquí. Esto es mi alimento.

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