COMO CREAR PERSONAJES QUE DEJEN CON LA BOCA ABIERTA A LOS LECTORES

Un escritor tiene que estar cuestionándose cosas todo el tiempo. Hacerse preguntas está bien, o planteárselas a alguien que sabe más que tú sobre un determinado tema. Lo primero porque es una señal de humildad que te permite estar con los pies en el suelo, y lo segundo, y no menos importante, porque te permite avanzar.

Lo peor que le puede pasar a un escritor es quedarse estancado. No avanzar. Y lo mismo le sucede a una novela, o mejor dicho a los personajes de tu novela, que son en cierta manera los agentes que permiten avanzar a tu narración.

No me digas que no está bien traído e introducido el tema ¿eh? ;P

Leía no hace mucho una frase del escritor Salman Rushdie, (el polémico autor de Los Versos Satánicos) que venía a decir algo así como que:

La misión del poeta es nombrar lo innombrable, denunciar el engaño, tomar partido, iniciar discusiones, dar forma al mundo e impedir que duerma.

Esto viene a refrendar de alguna manera lo que te comentaba al principio.

Si recuerdas, en la última entrada de personajes del blog, hablaba de tres cuestiones que son básicas a la hora de conformar la creación de los personajes de tu novela:

1.    Lo que SABE

2.    Lo que CUENTA

3.    Lo que VIVE.

Una de las primeras preguntas que debemos hacernos es

¿Queremos que nuestro lector se identifique con nuestros personajes?

Tal y como yo lo veo, no es que quieras o no quieras, es que si no consigues que el lector se identifique con tus personajes, o con lo que le pasa a los mismos, olvídate de que te siga leyendo. Cerrará el libro y se pondrá a escuchar sus listas de Spotify, a ver videos de gatos en Youtube o a leer post de cómo crear personajes para una maravillosa novela.

crear-personajes

Gato riéndose de las gracias de un humano en Youtube en lugar de estar leyendo mi post de crear personajes.

Para conseguir que tu lector empatice con ellos, debes tener siempre en la cabeza la idea de verosimilitud. Tus personajes deben ser creíbles en todo caso, y lo que les pasa también. (Aquí debo hacer un inciso porque seguro que te estás preguntando, “ya pero yo no me veo volando en un dragón con pelo llamado Fuju, y mira que bien funcionó” Sí, pero es que dentro de la historia la situación de volar en ese dragón es perfectamente plausible, para ello deberás dejar claras las reglas desde el principio de tu narración para que al lector no le chirríe las cosas que le pasan a tus personajes. Por otro lado, desengáñate, tu primera novela no será ni por asomo La Historia Interminable. A lo mejor con el tiempo… quien sabe).

Fuju y Bastian

Si no te has imaginado así alguna vez, no has tenido infancia perdona que te lo diga.

Cuando pienses en las características de los mismos, debes tener en cuenta cuestiones como su intensidad, su fuerza, aspectos relacionados con su carácter, que le permitan a los lectores darse o hacerse una idea de la respuesta que podrían tener ante una determinada situación. A lo mejor una buena idea para un personaje apocado a lo largo de la historia es precisamente encontrar ese punto de valor necesario para crecer. Como el león que había perdido el valor en “Alicia en el país de las maravillas”.

Las experiencias que vivan, que les conformen como personas reales conferirán a tu lector una apariencia de realidad en las situaciones con las que podrán identificarse desde el primer momento, porque ellos podrían estar viviendo las mismas en su vida. Les ayudarán a amarles, odiarles, entenderles, no hacerlo, sufrir y alegrarse con las situaciones que les ocurren. Por eso, una riqueza vital importante en los mismos es muy necesaria para conseguir estos efectos.

Pero bueno, yo hoy venía a hablarte de las FUNCIONES de los artífices de tus obras.

¿Qué función deben cumplir mis personajes en el transcurso de mi novela?

Esto te lo has preguntado ¿no?

¿Que no lo has hecho? ¿Y a qué se supone que estás esperando?

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Grupo de escritores después de una noche de rol debatiendo sobre las funciones que deben tener los personajes de sus novelas.

Es lo primero que debes pensar a la hora de planificarlos. Qué van a hacer a lo largo de la novela y qué deben conseguir o no. Es el hilo que va a marcar tu historia y que de alguna manera hará comprensible para el lector las cosas que hagan o dejen de hacer.

Para esto, vamos a teorizar un poquito. Pero sólo un poco no te me vengas abajo que te va a gustar, ya verás.

Hace un tiempo un tipo ruso, al que los booktubers de hoy en día definirían como “un auténtico crack” (con cientos de miles de booktags ese seguro ;)) Los chicos del intermedio hablarían de él como “The Fucking master of the universe” y yo simplemente voy a definirle como un gran erudito. (es que soy más triste que ellos que quieres)

Me estoy refiriendo a Vladimir Propp.

¿Quién es este señor?

Un hombre que como no tenía otra cosa mejor que hacer, un buen día decidió que iba a estudiar todos los elementos comunes a los cuentos del folklore ruso. ¿Para qué quería hacer esto?

Pues nada más y nada menos para descubrir si en todos ellos había una seríe de elementos comunes o recurrentes que se repitieran per secula seculorum hasta hacerlos tan atractivos al público como eran. Y oye, no solo es que se pusiera a ello, sino que va el tío y encima consigue encontrarlas. Te he hablado de él en algún otro post, pero ahora no te acordarás, seguro. (cuando termines este post lo mismo te puedes dar un paseo por este otro, igual también te gusta) Hoy no te voy a contar las 31 funciones que descubrió a raíz de su investigación y que formulo como básicas para toda narración. Pero me emplazo contigo a hacerlo en otro momento.

Si que hizo también una cosa muy interesante con respecto a los personajes, ¿dar los puntos clave para crear cuentos y personajes estupendos como los de los Hermanos Grimm?

No. Pero después de lo que te voy a contar, igual eres capaz de hacerlo tú solito.

Propp habló de 7 tipos de personajes. A saber:

1.    El héroe.

2.    El agresor.

3.    El donante.

4.    La princesa. (Suele ser la víctima. Pero no os enfadéis, estamos hablando de cuentos de principios de siglo).

5.    El auxiliar.

6.    El ordenante.

7.    El antagonista.

Los puntos 2-3-5 suelen ser considerados por algunos como los secundarios de las historias, siendo el resto (como no puede ser de otra manera) los principales. Pero esto no deja de ser una formulación.

De esto deriva en el estudio de los personajes en literatura, la Teoría Semiótica (que tiene un nombre feo, pero que sirve para el estudio en profundidad de las funciones y acciones de los personajes), en la que aparte de Propp encontramos a Todorov, Levi-Strauss (te juro que al principio yo he pensado lo mismo que tú ¿el de los vaqueros?) y Greimas.

Me voy a quedar con este último.

¿Por qué si el de los pantalones molaba más?

Ya, pero para explicarte lo que tiene que ver con los personajes me interesa más la figura de A.J. Greimas.

Este amigo, desarrolló las funciones de los personajes partiendo de las teorías formuladas por Propp.

Mira que palabra más bonita, verás: SEMIÓTICA.

¿Y esto qué es?

Pues esto es la disciplina que estudia todo lo que tiene, o puede tener sentido, para el ser humano.

Postula que todo universo de sentido (entendido éste como lógica) se remite a la forma en la que el hombre organiza su experiencia. Y esto, normalmente, varía atendiendo a ciertas cuestiones de carácter sociocultural.

Por decirlo de una forma más simple, la cosa sería así:

·      Al principio de una novela un personaje para ti es un nombre, sin más.

·    Después le pasan cosas y por tanto lo que hace empieza a cobrar un cierto sentido para ti.

·      Al final el personaje tiene una historia vital tras de sí que comprendes y que le lleva a actuar o no, como lo hace. Esto le comporta una cierta lógica a sus acciones ante tu visión como lector.

Pero tras la semiótica, se formula otra teoría más, que es la de los ACTANTES (sí, estos hombres nacieron para volvernos la cabeza loca, pero no te preocupes porque te lo explico).

No es otra cosa que darle a los personajes una forma de ser y de hacer. Tal cual. Por tanto en una historia habrá varios actantes que interactúan entre sí (dando lugar por tanto a la acción de la historia) y que en función de cómo lo hacen ocuparán en la misma un lugar u otro:

1.   El personaje SUJETO. Normalmente es el héroe. Del que hablaba Propp ¿Recuerdas?

2.   El personaje OBJETO. Un personaje le busca desesperadamente. Es el objetivo de ese otro personaje. Este podría coincidir con la princesa.

3.  El DESTINADOR. Es el que ejerce algún tipo de influencia sobre otro. Los árbitros en ciertas contiendas o los promotores de ciertas acciones. Provocan que ocurran y sucedan cosas. Dan el mandato, la consigna, o la orden. Este es el ordenante de Propp. Podría coincidir con Dumbledore, aunque te reconozco que tengo mis dudas.

4.   El DESTINATARIO. Recibe la influencia de manera directa del DESTINADOR. Y suele ser el beneficiario del objeto.

5.   El AYUDANTE. Ayuda al héroe normalmente a conseguir el objetivo. Coincidiría con el auxiliar.

6.   El OPONENTE. El antagonista de toda la vida. Es junto al SUJETO, quien protagoniza el conflicto principal de nuestra obra. Por seguir con el ejemplo de Potter de antes, Voldemort.

Nuestros personajes tienen que cumplir una función específica, sino no nos aportan absolutamente nada, y aquello que no aporta nada a la acción es mejor eliminarlo.

Según las relaciones que se dan entre nuestros personajes también nos encontramos con lo siguiente:

·    SUJETO vs OBJETO. (Relación de DESEO): El héroe busca a la princesa, por ejemplo.

·  DESTINADOR vs DESTINATARIO (Relación de COMUNICACIÓN): El rey envía al príncipe a buscar a su hija y le promete un premio a su regreso.

·    AYUDANTE vs OPONENTE (Relación de LUCHA): Se produce un triángulo amoroso, el ayudante pone su lealtad y saber hacer al servicio del héroe para eliminar al intruso de su bella historia de amor con la princesa.

Y para finalizar te voy a comentar un punto más y lo voy a dejar, porque este tema da para mucho y ya vamos por encima de las mil quinientas palabras, como siga así voy a tener que hacer como Gabriella Campbell y hacer una versión mini y una maxi de los post.

Una última distinción de los personajes en función del SER y el PARECER, que no del HACER:

1.    Personaje Verdadero: es lo que parece y parece lo que es.

2.    Personaje Falso: ni es lo que parece, ni parece lo que es.

3.    Personaje Oculto: es, pero no parece lo que es.

4.    Personaje Engañoso: parece que lo es, pero no lo es.

Bueno, pues con esto creo que tienes para empezar a hacerte preguntas sobre tus personajes y darles en función de los roles que van a tener en tu historia. Luego vendrá el momento de ponerles pelo, ojos, complexión y demás.

¿Qué te parece? ¿Difícil o fácil? ¿Conocías estas funciones y las teorías? Cuéntamelo en los comentarios, si te apetece.

Y recuerda que me ayudas mucho si lo compartes en tus redes. Está a un golpe de click ;P

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Vanessa
    Publicado a las 09:42h, 22 diciembre Responder

    Como siempre, estos post me ayudan muchísimo a la hora de sentarme a trabajar con mis personajes. Muchas de estas cosas no las conocía o, al menos, no les ponían nombre.

    • JC Sanchez
      Publicado a las 13:58h, 22 diciembre Responder

      Hola Vanessa.
      Me alegra enormemente que puedan ayudarte estas entradas. Es importante saber qué queremos hacer con nuestros personajes, por qué y sobre todo y muy importante para qué. Con ello es más sencillo trazar una ruta que nos ayude a trasladar las emociones que buscamos a nuestros lectores. Si anteriormente hacías alguna de estas cosas en tus escritos, un poco por intuición, y ahora lo identificas como una de las técnicas que existen de planificación y creación de personajes, me alegra mucho porque estoy convencido de que la riqueza de sus matices aumentará.
      Muchas gracias por comentar. 😉

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