CUANDO TU OFICINA SE TRASLADA A UN BANCO DEL PARQUE

Había sido capaz de convertir aquel pequeño, aunque transitado banco del parque en su oficina. Al menos eso le parecía a él.

Con su traje impecable, su aspecto impoluto, sus zapatos perfectamente bruñidos antes de salir de casa.

El camino en dirección al lugar que había elegido rodeado de pensamientos, la mayor parte de las veces autodestructivos. La mayor parte de las veces culpables, la mayor parte de las veces sin encontrar una salida a los incesantes golpes que se le representaban en el pecho, cada vez que veía las caras de sus hijos al despedirse de él en la puerta del colegio. Cada vez que su mujer se despedía de él en la puerta de casa ajetreada buscando mil cosas en el bolso antes de partir hacia su trabajo.

Llegaba al rincón de madera, se sentaba, con todo el peso de la desesperanza repartido entre los hombros y las piernas, dejaba el maletín a su derecha y aflojaba el nudo de la corbata.

Ni pan, ni palomas con las que poder al menos disfrutar una mañana, y pasar el día con algo útil que hacer. Algo que de alguna manera le indicara que seguía siendo una persona, una persona válida.

Cogió el pequeño transistor que le acompañaba desde que era pequeño, lo único que portaba su maletín, antes cargado de documentos en carpetas de distintos colores, y lo encendió.

La tertulia política entrevistaba a otro político. Las preguntas incidían sobre los aspectos de preocupación de las personas según las últimas encuestas. El político contestaba con seguridad e indignación a las insinuaciones que le vertían en cada una de ellas.

Ofendido por la realidad que se pintaba estuvo a punto de apagar la pequeña radio en varias ocasiones. Corrupción, deslealtad, mentiras, desempleo, y un largo etcétera preñando una mañana más entre nubes y pequeños claros, la soledad de un parque infantil en una mañana de un día entre semana.

No estamos tan mal, si usted le pregunta a cualquier persona en la calle le dirá, sin lugar a dudas, que estamos mejor que hace unos años, y que estamos saliendo de esta situación. El trabajo aumenta, y los ingresos y salarios también. La desigualdad medida en grado de adquisición de bienes y calidad de vida también. Eso lo puede ver cualquiera.

El político era taxativo en la afirmación. El hombre se incorporó y pensó. Bien,¿no se de que me quejo entonces?. Será cuestión de esperar un poco más porque a mí me tocará en breve. Somos muchos, y todavía no habrá salido mi numero, tengo que ser un poco más paciente y esperar.

Miro la radio que le había acompañado en las noches adolescentes, que había estado con él en sus primeros trabajos nocturnos antes de terminar sus estudios, la cogió, valoró su peso en la mano, y con los ojos bañados en lagrimas de impotencia la arrojó contra el banco de madera haciendo que se partiera en dos.

Ahora si se rompía con el pasado y con todo lo que le habían enseñado. Ahora aprendería de nuevo, y sería él quien dirigiese su vida.

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J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • Alejandra Sanders
    Publicado a las 18:46h, 09 marzo Responder

    Hola Jose, una historia que deja traslucir la impotencia del protagonista ante el sistema político, ante el que, es difícil darle el giro que nosotros queremos.
    Abrazo!

    • Jose Carlos
      Publicado a las 21:58h, 09 marzo Responder

      El problema, querida Ale, es que precisamente tienes mucha razón que nos han hecho pensar que no podemos hacer nada frente a los cambios políticos que se avienen, pero nada más lejos de la realidad puesto que nosotros podríamos hacer cambios solo con pensarlo, puesto que el poder esta en nuestras manos.
      Un abrazo.

  • Erika Martin
    Publicado a las 19:55h, 09 marzo Responder

    ¿Cuántos habrán acabado en un banco del parque en estos últimos años, intentando asumir su nueva situación laboral? Definitivamente hay enfrentarse a las circunstancias y reaccionar para salir del bache.
    Saludos!

    • Jose Carlos
      Publicado a las 21:55h, 09 marzo Responder

      Pues tienes mucha razón. Muchos son los que sin duda han estado en una situación como esta debido a muchas razones que ahora mismo no viene al caso comentar en esta entrada. Pero lo que está claro es que hay una sola cosa que podemos hacer, que es mirar al futuro con una idea clara de mejora y de salida de la situación. Muchas gracias por tu comentario querida Erika, un saludo.

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