Historias e histerias. El surrealismo mágico y la Gioconda

La vida son miles de historias e histerias de forma pausada, un cumulo de realidades o de sueños aderezados de lazos de color en realidad. Hoy os dejo con un pequeño cuento de realidad mágica.

Me miró.

La miré.

El duelo lo ganó ella.

Estaba inquieto. Me movía, aunque con lentitud, sobre el pié izquierdo y luego sobre el derecho para no llamar la atención. Sus ojos seguían fijos en mí. Parecía que no parpadeara, y unas veces de reojo, otras de frente, sin perder en modo alguno la compostura y el decoro, esa misteriosa mirada a donde quiera que fuera me acompañaba, entre inquisitorial y halagadora.

No estaba acostumbrado a ser el centro de interés de alguien del sexo opuesto, y eso me desconcertaba. Esta era la realidad. Dura, pero la realidad.

Allí estábamos, a tan sólo unos pasos el uno del otro, con su pelo, largo, liso, moreno, regio…que tan sedoso parecía.

Y esa sonrisa mágica…¡Dioses, su sonrisa! Una sonrisa que invitaba a dejarse embaucar una y otra vez, una sonrisa que llegaba al punto de embriagar de invitar a exclamar a voz alzada, deja que haga contigo lo que la primavera con las flores, tan…misteriosa.

En ese mismo instante decidí que hoy seria el día. De hoy no pasaría, sin duda. Una determinación digna de encomio, y por otro lado de sorpresa en mí, tan proclive a lo taimado, a lo cortado, a la introversión. Si, hoy sería el día en el cual la conocería. Hoy iba a ser el comienzo del resto de mi vida, al lado de la magia y la felicidad.

No había dado ni el primer paso, y una voz a la espalda me hizo disimular de mis intenciones primigenias.

– Y aquí tenemos la máxima expresión de la belleza y el misterio, de lo sublime, de mil historias y ninguna, de leyendas y de amores: La Gioconda, del ilustre Leonardo da Vinci…

Mi ceño se frunció rapidamente, ¿con que se llamaba Gioconda? tanto tiempo y tenía que enterarme así, por boca de otro.

Esto ya estaba claro, pero y ese otro nombre…¿quien sería ese tal Leonardo?

En este día me he permitido este pequeño guiño, un tanto bromista, de realismo mágico podríamos decir, un tanto descafeinado. Permiteme la broma, y si te ha gustado, no lo dudes, ¿por que privar a otros de una ligera sonrisa como la tuya de hace unos segundos? ¿no?

Comparteló. No cuesta mucho, y concedes bastante.

Muchas gracias por tu tiempo, y por la visita por mi casa. Vuelve cuando quieras, aquí te espero 😉

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Carol
    Publicado a las 14:52h, 31 Enero Responder

    Encantador. Esa mujer ha sido mirada millones de veces y nunca ha perdido la sonrisa. Una sonrisa inteligente y cómplice. Lo compartiré.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 15:12h, 31 Enero Responder

      Muchas gracias por tus comentarios Carol. Ciertamente su misterio y su encanto residen en eso precisamente, y la idea que quería mostrar en el relato, es que a todos enamora como la vez primera, incluso sabiendo quién es, o sin saberlo…aunque ya se que este último punto es un tanto imposible…

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Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]