ENTRE DOS AGUAS

Hace escasos días, nos dejó Paco de Lucía, algo más que un guitarrista. A mi modo de ver, algo más que un virtuoso, algo más que un genio, algo más que un artista. Alguien que disfrutando nos ha hecho disfrutar, y aun hoy día nos hace disfrutar con una sonrisa al escuchar cantar su guitarra acariciada por su mano experta y virtuosa.

No soy un experto, es más me cuesta mucho, apreciar ciertos aspectos de la música para mi desgracia, puesto que me encantaría tener un mayor conocimiento de ese arte para apreciarlo en su justa medida pero lo que si es cierto, es que se identificar perfectamente cuando algo me pone la carne de gallina, y eriza los bellos de mi piel. Es el mejor indicador para saber cuando algo es bueno. Con la guitarra de Paco de Lucia, sentía esa sensación siempre.

Vaya desde estas líneas mi pequeño homenaje, muy humilde, y con el riesgo de que, por supuesto mis versos, y mis manos jamás lleguen a estar a la altura de su magia.

Dónde quiera que estés…sigue acercando sentidos, sigue rasgando las cuerdas, sigue creando misterios que acerquen cuerpos y almas, que llorosos nuestros gestos, saltemos desde las sillas, prorrumpiendo en mil aplausos que apaguen, de alguna forma, el deseo que nos embarga de decirte lo felices que nos hace cuando llora y cuando ríe, tu guitarra.

mujer-guitarra-josa

Entre tu distancia y mi deseo no hay nada

mas que miradas distraídas

y pieles que se abrasan.

Entre tu distancia y mi deseo hay una guitarra gitana

más que pechos palpitantes

escondidos en palabras.

Entre tu distancia y mi deseo hay cada vez menos

menos litros de vacío

de aire que nos separa,

hay menos indiferencia

y más fragor de batalla.

Ya tus ojos no me huyen

tus manos no me separan

ya tu ropa se desprende

dejando al aire la magia

de las curvas de madera

que rasgándose a mi tacto

gimen notas de baladas

de cante jondo lascivo

sin apagarse, aun me cantas.

Entre tu distancia y mi deseo, ya no se encuentra distancia

ya somos uno rendidos

abrazados a la noche

danzando en sudor ajeno

con las notas de suspiros

de las manos que se ansían

por abarcar piel y lujuria

por penetrar en lo oscuro

que traiga el estallido que reclaman,

ahora los ojos silentes

ahora la boca que exhala

y susurra en el oído cercano

clamando que no pare la danza.

Entre tu distancia y mi deseo, no hay sabanas ya

no hay miradas, ni sonrisas, ni desgana

no hay indiferencia, no hay desidia

no se encuentra más que el llanto de las notas

de la noche de Granada.

No hay desconocidos ahora, reposando en esa cama

sólo la brisa gitana, del Albaicín y la noche

y un compás a mano y caja

acompañando el momento

repicando en nuestras almas

frontandose nuestros cuerpos

empujando nuestras caderas

abrazandose los pechos trémulos

pidiéndonos más, sin calma

descansando ya podremos

alejar estas escenas de nuestras mentes arcanas.

Entre tu distancia y mi deseo, ya solo queda recuerdo,

una canción, y mil lagrimas.

Las que afloran al balcón de mis ojos

cada vez que te veo

y mis manos no te acarician…

entre dos aguas.

Yanire

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • Su
    Publicado a las 07:54h, 05 diciembre Responder

    “Por el agua de Granada, sólo reman los suspiros”. F. G. Lorca
    Precioso poema…

    • Jose Carlos
      Publicado a las 11:00h, 05 diciembre Responder

      Muchas gracias por tus palabras Susana. Me alegro mucho que te guste. Y sobre todo me halaga evocar versos tan excelsos como los del gran Lorca.
      Bs.

  • Carol
    Publicado a las 08:04h, 05 diciembre Responder

    Poema hermoso y sugerente. La guitarra, el cuerpo de una mujer….. Quizás Paco de Lucía establecía esa analogía en su mente para interactuar con la guitarra de la forma en que lo hacía.
    No cabe duda, era, es un genio y su arte sigue vivo.
    Mi tema favorito es “Entre dos aguas”, no soy muy original puesto que es de los más conocidos pero me encanta.
    Muy bueno el final, José Carlos.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 11:03h, 05 diciembre Responder

      Muchas gracias por tus palabras querida Carol. Ciertamente, las curvas de una guitarra española y su sonido, evocan muchas cosas, pero sin duda una de ellas es la sensualidad de las curvas de una mujer. Si es lo que hacía Paco de Lucia para crear, desde luego que ya no me cabe duda entonces de que es lógico que salieran las obras tan geniales que salían. Buena elección del tema, como. El título de este post, sin duda una de sus obras más universales. Me pone la piel de gallina.
      Gracias por comentar. Un bs.

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