ESCRIBIR ES MI TRABAJO

No es el día que suelo publicar en este blog como bien sabes si me sigues desde hace tiempo, pero el de hoy es un artículo muy especial.

No voy a aburrirte con los datos al respecto de quién soy, de dónde vengo, hacia dónde voy porque eso ya lo tienes en la bio de este blog y en la web. Si no lo has leído ya, es porque eso no te importa tanto como lo que escribo en este espacio, cosa que por otro lado te agradezco profundamente.

El motivo de la entrada es la defensa de mi profesión. La defensa de la propiedad intelectual, de la creación y de la cultura.

¿Qué es lo que ha pasado? Te estarás preguntando.

No es que haya pasado ahora, es que lleva pasando desde hace mucho tiempo. Quizá desde que internet llegó a nuestras vidas mucho más.

Un blog de mucho alcance que no voy a nombrar, ni referenciar aquí, puesto que con ello lo único que haría sería darle más notoriedad de la que ya de por sí tiene y ayudar a su tráfico en el buscador de google, ha recomendado fervientemente a sus seguidores una serie de páginas web para la descarga ilegal de libros.

Como puedes comprender esta situación ha indignado a muchas personas, entre ellos a mi.

La magia del titiritero de las letras. Siempre con las manos ocupadas y mil cosas alrededor que consultar para concluir un texto

¿Por qué?

Básicamente porque a nadie le gusta que le roben, pero si además te lo pasan por los morros y te lo tiran a la cara con desdén pues mucho menos.

Si somos honestos, te diría que considero que hay mucha desinformación al respecto de lo que es la figura del escritor. Hay mucho mito, mucho desconocimiento, y me da la impresión de que se nos ve como esas personas díscolas, vagas, que se pasan la vida bebiendo y fumando esperando que les llegue un golpe de inspiración para dar con la historia del siglo y forrarse a costa de los “pobrecitos” lectores que les entregan su dinero para que ellos vivan de gorra su vida de desenfreno a costa de los demás.

Una escena cualquiera, de un escritor cualquiera, en una casa cualquiera.

Pues creo que si eres de esa opinión, permíteme que te diga que estás muy equivocado y que no tienes ni idea de lo que es esta profesión.

Pero además te voy a dar una serie de razones por las que creo que no debes piratear, ya no libros, que en mi caso algunas de mis obras las tienes en muchas ocasiones de manera gratuita en plataformas como Amazón, sino nada.

RAZONES:

1.   Por empatía. ¿Cómo te sentaría que alguien viniera, se aprovechara de tu trabajo y no te pagara por él? ¿Cómo te sentaría que alguien llegara a tu casa, te sacase contra tu voluntad y disfrutase de la misma sin pagarte un duro por ella? Pues es algo parecido a lo que sucede en el caso del pirateo con mi trabajo. Alguien puede coger cualquiera de mis libros, ponerlos en una máquina y subirlos a la red sin mi consentimiento. Obviamente, sin que yo reciba ninguna compensación por esa acción. 

¿Qué te parece? Seguimos.

2.    En una razón un poco más filosófica, he de decirte que si consumes piratería no valoras la cultura de tu país. Y no lo haces porque si contribuyes al robo de propiedad intelectual, condenas a la desaparición a la cultura.

¿Por qué?

Pues como todo hijo de vecino, el escritor se acabará cansando de ofrecer su creación para no ganar nada con ella. Y aunque no te lo creas, nosotros también tenemos el vicio de comer tres veces al día, de pagar facturas y las mismas necesidades vitales que puedas tener tú. Algunos incluso, alguna más. Pero eso no se lo tengas en cuenta, son defectos de fábrica.

Si contribuyes a la desaparición de la cultura de tu país, contribuyes a la desaparición de la sociedad tal y como la conoces. Leer y escribir es algo más que un trabajo manual y mecánico, implica una serie de ideas, una transmisión de conocimiento. Un legado que se va heredando de padres a hijos. Imagina, en una suerte de ejercicio de Ministerio del tiempo, que la piratería hubiera limitado las creaciones de Shakespeare. O que Cervantes no hubiera llegado a escribir El Quijote. Una locura, ¿verdad?

3.     Hay quien dice que uno de los motivos que llevan a la piratería, es que los libros son caros.

No voy a entrar en esa discusión que nos lleva a todo el negocio que hay detrás del mundo de los libros, y que da de comer a mucha gente.

Negocio, por otra parte, del que el escritor es el que menos se lleva. Pero no es este el objeto del artículo, la cuestión está en si es caro o no.

Los ebooks que hay a la venta en la mayoría de las tiendas on line, tienen una media de venta público de 3,99 €

¿De veras te parece caro?

Un libro físico de más de cuatrocientas páginas puede estar, dependiendo de la edición, en el entorno de los 20€.

¿Es muy caro por un bien que te va a acompañar el resto de tu vida? ¿Cuánto valen dos años de tu trabajo? ¿Y cuatro? Porque ese es el tiempo que un escritor suele dedicar de media a la realización de una novela.

¿Cuánto cuestan los soportes en los que se lee?

E-readers, iPad, smartphones, tablets… yo creo que algo más que ese dinero del que hemos hablado antes. ¿Y un paquete de tabaco? ¿Y un fin de semana de fiesta? No estoy diciendo con ello que haya que elegir, simplemente lo pongo sobre la mesa para que comparemos, porque a la mayoría de nosotros no nos duele el bolsillo para comprar un pantalón de marca o unas zapatillas pero sin embargo dejamos un libro porque es caro, siendo tres veces más económico que esos otros artículos. No sé, creo que es una cuestión de educación, de conocimiento, de valor más que de precio. Lo cierto es que no se valora el trabajo que hay detrás de ese libro, de esa película, de esa serie, de ese disco…

La forma de leer ha cambiado en muchos hogares. Ahora se puede hacer en digital, pero un libro sigue siendo un libro por mucho que su formato se adecue al paso del tiempo.

EL ENGAÑO

4.     Otro de los motivos que suelo escuchar es que las personas que comparten esas webs de descarga ilegal de material lo hacen en pro de la difusión gratuita de la cultura. Pues permíteme que te abra los ojos y te saque del error porque lo que estás haciendo al participar en ellas es lucrar a esa persona que lo comparte, ya que gana una cierta cantidad de dinero por cada descarga o por cada visita que recibe la web.

Bien por la publicidad que se anuncia en banners en la misma. O bien por las propias descargas de las obras. Esa persona impide que los autores sean compensados por su trabajo, pero al mismo tiempo se enriquece. Paradójico ¿verdad? A mi me parece una putada de dimensiones descomunales si quieres que te diga la verdad, además de un delito como es el robo de propiedad intelectual.

EL IVA Y LA MADRE QUE LO PARIÓ

5.     Otra de las excusas más utilizadas para justificar la piratería cual corsario inglés, es el famoso IVA cultural. Pues mira aquí con la iglesia hemos topado, porque esto es un tema político. Me refiero a que yo podría coincidir contigo en que esto debería reducirse y bajarse al tipo super reducido porque es de justicia en el mantenimiento de la cultura de un país. Hecho que por otro lado, por ley, un Estado debe velar por el mantenimiento, fortalecimiento y difusión de la cultura de ese país. Estamos de acuerdo que un tipo impositivo alto que graba la adquisición de productos vinculados con la cultura no es el mejor modo de defenderla, pero no me voy a meter en cuestiones políticas como te he dicho antes porque entonces si que no acabaríamos nunca.

#Escribiresmitrabajo

6.     Lo he apuntado antes pero #escribiresmitrabajo. Amo mi profesión.

Me gusta leer, compro libros, tanto físicos como digitales, voy al cine y al teatro siempre que puedo, veo series y consumo música.

Pago por todos estos bienes, no los pirateo. Tampoco lo hago con los videojuegos u otras cuestiones relacionadas con la creación (bueno ni con nada).

Párate a pensar un momento lo que sucedería si todos los hiciéramos y desaparecieran todas las profesiones vinculadas con el mundo de la creación. No habría series, ni cine, ni libros, ni cómics, ni videojuegos porque sí querido amigo, los videojuegos también cuentan con ilustradores, guionistas y creativos, claro que sí.

Un escritor cualquiera, en una pared cualquiera de su casa (ya quisiéramos) planificando su novela.

Eliminaríamos de un plumazo librerías, bibliotecas, cafés literarios, cines, teatros, tiendas de venta de videojuegos, correctores, dibujantes, actores, actrices, directores… y ese largo etcétera asociado que sin duda ya conoces y con el que no te voy a abrumar más.

CONCLUSIONES

Todo esto te puede parecer apocalíptico, que exagero, que no pasa nada por copiar un librito de nada, chiquitín, pero cuando se te pase por la cabeza hacerlo (que honestamente espero que no) piensa si a ti te gustaría trabajar y que al final de mes tu jefe te dijera que no te paga por el trabajo realizado.

Piénsalo. Porque la ley y los Estados, no nos protegen como debieran.

Google, dice que no puede hacer nada.

Estamos en tus manos y en las de la gente que te rodea. Si hacemos pedagogía entre todos, venceremos.

Estoy completamente convencido de que te aparece una sonrisa, cuando recuerdas las risas que pasabas de niño, o no tan niño, al leer cómics.

Porque #escribiresmitrabajo, te animo a que te sumes en tus redes sociales a esta iniciativa, muestres tu rechazo a la piratería y me ayudes a seguir haciendo lo que más me gusta, que es escribir, para que tú y los tuyos disfrutéis.

Gracias.

Si estimas mi trabajo, y quieres ayudarme a difundir entre los tuyos esta campaña en las redes para acabar con la piratería, me harías un favor enorme compartiendo esta entrada y denunciando las páginas en las que se esté realizando. 

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
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