LA CORTINA DE TU ALMA

En este post he querido rescatar para todos vosotros uno de los poemas que aparecen en mi primer libro El versador de Sueños. 

Recopilaciones de los poemas de mi juventud en los cuales la temática sobre el amor, las relaciones juveniles y el desengaño están presentes de una manera palpable.

El amor más impresionable, el que deja una huella imborrable en nuestro pecho, el que se muestra sin máscaras, el que experimenta desde el comienzo hasta el fin de los días. Aquel que nos pone del revés en todo momento el estómago, el que hace que la sonrisa no se borre de la cara desde que amaneces hasta que te acuestas, aquel que nos destroza por dentro sumiéndonos en los agujeros más sombríos, llevándonos a las profundidades de paseo, enseñándonos, mostrándonos, y ayudándonos de alguna manera a entender la realidad de las relaciones interpersonales, y las diferencias entre pasión, enamoramiento, amor, deseo, cariño y amistad…

¿Quién de nosotros no recuerda su primer beso? ¿los primeros paseos agarrando la mano de las primeras parejas, por el parque? ¿aquellos abrazos y caricias furtivos escondidos de las miradas indiscretas?

¿Tú no lo has sentido? ¿No lo recuerdas? ¿Recuerdas cuando te escriban versos los catorce de febrero, cartas enamoradas? ¿Cuándo quizá eras tu el que lo hacías?

Hecha por un momento atrás la vista, se que ahora mismo estás sonriendo acordándote de esos momentos. ¿Cómo fue tu caso? ¿Si fuera un poema como serían tus primeras relaciones amorosas? ¿como éste?

¡Cuéntamelo! Si quieres, claro…;)

LA CORTINA DE TU ALMA

Puede que fuera el beso de tu mano

lo que la calma te turbara aquella noche,

o puede que fuera el cruel reproche

de la pluma de tu pecho.

Puede que fuera la luz en la ventana

de las estrellas que siembro cada noche

en el jardín de tu esperanza.

O puede que quizá fuese tu pelo.

Puede que fuera la cortina de tu alma

¡no sé!

puede quizá que fuese el lagrimal de nuestro cielo.

Pudo ser el jazmín de tus olores,

lo que en preguntas no me atrevo,

¡no lo se! lo juro ¡no lo se!

no sé, lo que hasta mí trajo tu beso.

novios

J.C. Sanchez

¿Te gustó? ¡Compártelo!

FacebookTwitterGoogleTumblrLinkedInPinterest

Posts Relaciondos

JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • S
    Publicado a las 06:22h, 02 Diciembre Responder

    Es muy triste reconocer que recuerdo el primer beso, pero no fue de amor. Ese vino mucho más tarde y con una forma inesperada…
    Un verso lleno de ternura… puede que lo utilice de base para reconstruir mis recuerdos. Gracias…

    • Jose Carlos
      Publicado a las 06:28h, 02 Diciembre Responder

      Gracias Susana. ¿Tu crees que es triste recordar el primer el beso? Bueno, depende de las circunstancias desde luego, pero son situaciones que desde luego nos enseñaron a vivir las siguientes de otra manera. Que fuera o no de amor, es algo que sólo tu y con quien lo compartieras sabéis. Desde luego, una cosa si está clara, lo que en ese momento te pareció estaría muy cerca de esa sensación. Posteriormente, con un bagaje mayor, una experiencia mayor, y un mayor conocimiento de ti misma, y de las relaciones, nos damos cuenta, de que…seguramente no, no era amor, era otra cosa, pero…compuso de alguna manera ese camino que ahora hemos recorrido.
      Gracias de nuevo por participar en esta casa.

      • S
        Publicado a las 05:55h, 04 Diciembre Responder

        Hay veces que entrando por la puerta de servicio te das cuenta mucho antes de como es realmente una casa. La experiencia como dices fue aleccionadora. Y hace valorar aún más otras sin importar el orden. Abrazo.

        • Jose Carlos
          Publicado a las 06:32h, 04 Diciembre Responder

          Desde luego todas las experiencias nos ayudan a crecer, y a valorar de alguna manera, de forma global, el compendio de las mismas que nos conforma como somos.
          Me alegro que de alguna manera te haya ayudado este escrito a valorar las tuyas. Gracias por comentar. Abrazo.

Publicar un comentario

¿QUIERES SOÑAR ENTRE HISTORIAS?
Suscríbete a mi blog y cada día viviras un mundo de emociones excitantes diseñadas para ti.
Su datos nunca seran compartidos con terceras partes.

Diez detalles más que os ayudarán a conocerme mejor:

[vc_row row_type="row" use_row_as_full_screen_section="no" type="full_width" angled_section="no" text_align="left" background_image_as_pattern="without_pattern" css_animation=""][vc_column]

Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]