MUNDOS PARALELOS

Buenos días. Comenzamos. Titulares. El cuerpo de una mujer ha sido encontrado en la habitación de un Hotel a las afueras de Cityland. Con esta ya son diez las mujeres que van asesinadas en los últimos tres meses. Según han informado fuentes policiales de la unión, se trata de una mujer joven, de unos treinta y cinco años, morena. Igual que las otras victimas, el cuerpo está perfectamente vestido, sin muestras de violencia y con una foto de sus ojos en el lugar que debían ocupar los mismos, y una carta de amor sobre su pecho, confeccionada con recortes de revistas antiguas. La Operación Casanova sigue en marcha, en las próximas horas ampliaremos la noticia. En deportes…

 

Louis llegó a la habitación y tiró la bolsa sobre la cama. Una caja de ziprasidona calló de uno de los bolsillos al suelo. La miró y suspiró profundamente volviendo a guardarla. Cogió el mando y apretó el botón para abrir las cortinas. Un cielo gris plomizo en el exterior, a juego con la cara seria sin afeitar, amenazando lluvia sobre los acantilados. El mar parecía detectar el pesar que habitaba su pecho y golpeaba con fuerza contra las rocas como si buscara derribar las paredes naturales que le impedían avanzar en el tiempo. Dos años persiguiendo sombras de hotel en hotel desde que se marchó. Una nota de amor confeccionada con los recortes de distintas revistas de entonces y una foto de sus profundos ojos negros.

No me busques, yo te encontraré a ti.

Entonces no lo entendió. Hubieron de pasar algunos meses hasta que ella solicitó entrar en su sistema de relación neuronal.

imagen de www.casablanqueria.com

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Conectar—dijo en alto con voz grave-redes sociales-esperó unos segundos—Elia—nombró—Pasar…otra…otra…cambia. Cierra. ¿Dónde se ha metido? ¡maldita sea! Cómo el día que se fue, desaparece sin decir más. Y ya casi es la hora—masculló entre dientes.

Bajó la mano de la sien derecha y comenzó a desabotonarse la camisa. Se daría una ducha y se arreglaría para lo que le esperaba.

Al salir del baño, un aviso le zumbo en los oídos seguido de la voz de su asistente neuronal.

Tiene un mensaje de Elia.

—Conectar—dijo al instante—Instantvoice. Elia, ¿estas ahí?—preguntó al aire.

—Si, estoy aquí—respondió una voz sensual de mujer.

—¿Dónde estabas cariño? Desde que elegiste a la nueva, no has vuelto a responder a mis mensajes.

—He estado ocupada, preparándola, para que hoy sea perfecto y no suceda lo de la ultima vez.

—No fue culpa mía.

—Nunca es culpa tuya Louis—reprochó la voz.

—Ella dijo que me quería, justo cuando tu lo indicaste, no pensé que mintiera.

—Si, mentimos, el amor está sobrevalorado y son muchas las ocasiones en las que ha ocurrido, Louis. Así nunca podré volver a tener un cuerpo, jamás volveremos a estar juntos.

—Eso podías haberlo pensado antes de hacer lo que hiciste, ¿no?

—Me dejaste sola, Louis, recién casados, muy enamorada, y me dejaste sola. No esperaba eso de ti. Me prometiste que seríamos distintos.

Los ojos de Louis se endurecieron ante las acusaciones de la voz.

—No debiste follarte todo lo que…Elia. ¿Veinte? ¿En serio? No tenias…

—¿No tenía? ¿No debía? Lo estoy pagando con creces ¿no crees Louis?—interrumpió la voz.

Louis miraba por la ventana y negaba con la cabeza. El mar golpeaba violentamente contra las rocas. Un mar que ya no era azul sino gris oscuro, como sus ojos. Tensó los músculos de los brazos, y apretó los dientes cerrando los párpados para alejar de su cabeza las imágenes de su esposa, gozando desnuda en la cama con aquellos hombres. Puso el puño en la ventana y la golpeó con rabia. El dolor no dejaba lágrimas ya, sólo una oscura y punzante quemazón en la garganta. Quizá el rastro de la culpabilidad.

—Ya está aquí Louis, termina de vestirte.

—¿La trae consigo?

—No lo se, puedo estar en el conector neuronal, y acceder a pensamientos, pero no escanear cuerpos. Su actividad cerebral no me indica que esté mintiendo—calló unos instantes—Es sólo otra chica más amor mío. Lo hemos hecho cientos de veces. ¿Por qué estás tan nervioso?

—Por qué no quiero seguir matando ¡maldita sea!…—contestó elevando el tono de voz.

Se hizo un silencio incómodo.

—¿Sigues ahí cariño? Elia…¿estás ahí?

—Si, sigo aquí. ¿Ya no me quieres? ¿No quieres que vuelva? Dices que me amas, pero en el fondo sigues siendo el mismo capullo egoísta de siempre. Sólo piensas en ti, maldito hijo de puta.

—Claro que quiero que vuelvas ¿que tontería es esa? La última vez, apenas pudimos estar juntos un par de horas antes de que el rigor mortis apareciera.

—Su corazón se oscureció rápido Louis. El rigor mortis no tenía que aparecer, no era amor de verdad, y ya sabes que no puedo ocupar un cuerpo de manera permanente si no es amor de verdad. Para mí no es fácil estar viendo como seduces, desnudas, y haces el amor a otra persona delante de mis ojos antes de ocuparlo.

—Créeme, para mí tampoco. Ni borrar sus sistemas neuronales, ni quitarles sus huellas como si fuera un violador o peor, un psicópata asesino.

Llamaron a la puerta de la habitación.

—Pasa, está abierta—dijo Louis.

Una mujer joven con el pelo rubio sobre los hombros entró en la habitación.

—Siento el retraso, mi marido no llegaba y he tenido que dejar a los niños con…

—No pasa nada princesa—interrumpió Louis tendiendo una copa de vino a la joven mientras apartaba el pelo de sus hombros y acariciaba su cara con el dorso de los dedos, bajando hasta los generosos pechos de la joven. Agarró sus anchas caderas y la atrajo para besarla, con una seductora sonrisa en los labios—tenemos toda la vida por delante. ¿La has traído?—preguntó susurrando.

—Si—dijo la mujer sacando una foto de su bolso—¿No sé para qué quieres una foto de mis ojos?

—Para no olvidarte jamás—contestó tumbándola sobre la cama y echándose sobre ella.

—¿Hasta cuando, Elia? ¿Hasta cuando me vas a tener así?—preguntó Louis entre sollozos, completamente desnudo, mientras miraba en sus manos los ojos azules de la joven que yacía sin vida a su lado y colocaba la foto con cuidado y una nueva nota.

Cogió la caja de ziprasidona de la mochila. Tomo un comprimido y se tumbó al lado de la mujer que mañana ocuparía los titulares.

Elia, no contestaría en unas ocho horas.

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • Paula
    Publicado a las 04:10h, 06 octubre Responder

    The world between worlds in a psychotic state is a fascinating place. What is real? Who is real? An excellent tale of getting into another’s head!

    • Jose Carlos
      Publicado a las 05:56h, 06 octubre Responder

      Hi Paula! Wellcome again. I continue in spanish for the rest of the readers.
      Hola Paula. Gracias por comentar de nuevo y bienvenida 😉
      Desde luego, las enfermedades mentales y las causas de las mismas, son un mundo aparte dentro de nuestro propio mundo. Qué es verdad? Qué es mentira? Real o irreal? Las preguntas no deben abandonar nuestras vidas, quizá para poder llegar a conclusiones, sean estas las que sean y sin juzgarlas.
      A veces, ciertos sucesos, pueden ser verdaderamente difíciles de superar para algunas personas y nos llevan a generar nuestro propio mundo de confort muy al margen del resto de mundos en el que la humanidad se desenvuelve.
      Un abrazo.

  • Cindy groulx
    Publicado a las 04:39h, 06 octubre Responder

    Cosas extrañas pueden suceder cuando usted no toma sus medicamentos. Gracias por compartir J.C.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 05:52h, 06 octubre Responder

      Hola Cindy. Bienvenida de nuevo.
      Es la dualidad de la propia vida. Estas cosas extrañas ¿pasan por no tomar los medicamentos o por tomarlos?
      Seguramente ambas posibilidades son ciertas y reales.
      Gracias por comentar.
      Un saludo.

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