PREGUNTAS

niños africanos¿Qué sentido otorga

la doctrina a la cordura

cuando la noche se posa

desnuda sobre la vida?

¿Qué razón puede hallar

la oscura sencillez rendida

a la constante apariencia

de verdades irrelevantes?

Sufre el camino su pena

que empieza y nunca se acaba,

pues anda y desanda tramos

de lugares vueltos nada.

¿Explica la ausencia

el genio tornado cómodo en loas

tras años gastado en canas

observadas con veneración?

¿Se agotaron las preguntas

para encontrar soluciones,

que acerquen a las pasiones

sosiego, paz…quizá luz?

Barato el mundo se ha vuelto

cuando el contento se obtiene

con livianas necedades

que aunque al cuerpo le convienen

al seso poco interesan,

pues postergan las lindezas

que cede el sentido al tacto

y lo que abruma al oído

solivianta al ilustrado.

Espuma blanca rota en mil astillas

clavadas en abismos recios

de luz, arropados en sabiduría,

rugid en interiores de olvido llenos,

aunad en olas, columnas de gobierno

que adopten titanes de locura.

Irrefrenable letra derramada,

terrible duda que te apostas

sin sentido a mi umbral desguarnecido

de las horas en que el blanco acompaña.

Negro signo, amplia mancha

que emborronada de raciocinio

empeño prestas en empresa tamaña

de incuestionable celo guarnecido.

Adopta imagen desgarrada de auxilio,

en héroes desdentados por el tiempo,

acude imperturbable a la ayuda

de alisios enterrados por la mente.

Aflora sueños perdidos en la nieve

perpetua de saberes falsos imberbes,

asexuados, poliomielíticos miembros

afectados en vidas adolecidas de arcano.

Lloro sal.

Lloro arco iris.

Lloro ninfas y dioses

y damas y caballeros

y villanos vueltos buenos

tras unos números pasados.

¿Es el tiempo un aliado

que empeño pone en cuidarnos

para después abandonarnos

a suertes de poco pelo?

¿Es un cuento nuestra vida,

que de farsa se disfraza

para contentar patriarcas

de tronos en altas cumbres?

¿Títeres, marionetas,

rediles, borregos, mansos,

somos tan sólo humanos

de paso en horas gastadas?

Yo soñé que respiraba,

y que podía crear, que desafiaba

finales prontos en carnes finitas

con comienzos lentos en barbas etéreas.

No ser de ser envuelto

en un mar de mil ideas

que tratan de recordarse

entre caricias de seda.

Instintos desenfrenados

gastando velas a estímulos

que como lo cierto, es finito,

quedando sólo a la espera.

Sume el cielo amplia sospecha,

grande arana en inquietud de afrenta,

puesto que quien cuenta miente

quien escucha se alimenta

de ambigüedades que alientan

el espíritu perdido por el cuerpo

que se busca sin acierto en la tierra.

Una voz se alza rompiendo monotonías

dictando claves de asombro

a ojos vueltos a realidades confundidas.

Otro error se demuestra con arrojo.

Otra muestra sin argumentos de desidia.

El desconsuelo no escucha la palabra

puesta en marcha en apoyo de justicias,

que aunque divinas se piensen,

terrenas tienen por firma.

Si gusto tiene el mundano,

oro la urraca conserva,

y mientras crece el embuste

la urraca en cuervo se encuentra

que con cuidado y afecto

troca graznido en fonema

y las entrañas el resto

con sumo placer le entregan,

que no hay nada como el bulo

para que la humanidad entera

pueda dormir su conciencia.

Mañana en uso y disfrute

de los derechos que ostenta

lanzará sobre las aguas redes,

designando las especies

que el desgobierno sustentan.

¿Has visto caminar sereno

y descalzo sobre lagos de sal

muerto en barcas sobre el cielo

a un hombre de larga barba

fino porte, azules ojos, gesto plácido

que pesca almas y siervos?

Búscole para servirle,

he desistido en mi empeño

y pienso abandonar mi credo

en verdades absolutas.

Pues si pastor ha venido

desde incognoscibles reinos

para sufrir mil quebrantos,

prefiero prestar oídos

y ser vil pastoreado

en parábolas nombrado

con venas de sangre limpia

que asentir sin más cuidado

al bien que algún deslenguado

supone que enraíza aquí,

pudriendo ilusiones malvas

con vana palabrería

que a fuerza de repetirse

acaba siendo acogida

como verdad absoluta

siendo verdad relativa

la que de boca del hombre

puede llegarse a la misma.

Eremita vuelvo mi destino

observando resplandor amarillento

por lunas en cielos pardos

que sin brillante espejo

alegren mis gastados pasos.

Místico de lo que pudo ser

y no fue, por el destierro

en algún tiempo a la codicia

ideada como destrucción pausada

del escaso bien que habita.

Cada frase estúpida se siente,

cada tesis es un insulto al intelecto

¿perdimos las preguntas

antes de tener respuestas al cuidado?

¿o asumimos como nuestras las ideas

que alguien puso como dogmas

en su afán de pensar

sin cansarse demasiado?

Anacoreta del mar oceano,

me adentro en lo profundo,

si encuentras respuestas en mis versos

fallé en mi substancia

erróneo fue el intento en algún lado

me envenené de araneros

pues sólo vi preguntas como nexo

entre ustedes y el comienzo de mis miedos.

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • Beatriz Escribe
    Publicado a las 13:11h, 01 noviembre Responder

    Me encanta tu poema, pero en las bases del concurso la única limitación que hay es la extensión máxima de 30 líneas, supongo que no lo has leído o lo has pasado por alto. Te invito a que participes con otro poema, pues si los ponemos muy extensos y la participación es numerosa luego es muy costoso leer todo.

    Un saludo.

    Beatriz Escribe.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 09:48h, 02 noviembre Responder

      Es cierto Beatriz, no me había dado cuenta de este punto, participaré con otro poema. Muchas gracias por comentar.
      Un saludo.

  • Alejandra Sanders
    Publicado a las 19:32h, 01 noviembre Responder

    Cuánta riqueza tienen tus versos!! Somos títeres, es cierto, la gran mayoría lo somos y unos cuantos titiriteros nos manejan a su antojo.
    Abrazos.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 09:54h, 02 noviembre Responder

      Muchas gracias por tus palabras querida Ale. El despertar de todos nosotros, es algo que está en nuestro interior, que nos corresponde a cada uno de nosotros, que en cierta manera en nuestra obligación para devolverle a este mundo en el que vivimos parte de lo que nos ha dado, o de lo que nos da diariamente. No podemos poner en manos de otros, lo que sólo a nosotros nos corresponde, simplemente por eludir nuestras responsabilidades, y con ello poder dormir un poco mejor cada noche. Con muy poco de cada uno de nosotros, todos esos, que piensan que somos estúpidos, y que somos fáciles de manejar, acabarían desapareciendo de la faz de la tierra. Sigo confiado de que es posible. La literatura, las artes, las ciencias, son el mejor motor para ello.
      Muchas gracias de nuevo por pasarte por esta que es tu casa y comentar.
      Abrazos.

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