Sabanas enrolladas alrededor de mi cuerpo

La oscuridad se abalanzaba atropelladamente sobre mis ojos, incluso tenerlos abiertos era inútil para la búsqueda de la orientación que me permitiera saber donde estaba y que hacía en ese lugar.

No se por qué, pero apretaba mis párpados con fuerza, en lugar de hacer exactamente lo contrario, mi naturaleza sabría por qué actuaba así. En estas situaciones la consciencia deja paso al instinto, y desgraciadamente el mío ya estaba un poco oxidado.

El suelo comenzó a moverse de un modo mecánico, mis sienes y mis axilas no dejaban de refrigerar el cuerpo ¡dios mío, estaba empapado!

Las negras paredes pasaban ante mí a velocidad de vértigo, no podía mover los brazos. Luché con mis piernas por liberarlos.

Grité. Un grito seco, ahogado. Una mano sobre mi pecho, y algo ininteligible sobre mi oído izquierdo, una luz brillante…seguía sudando…la luz dejó ver lo que impedía a mis brazos moverse…las sabanas enrolladas alrededor de mi cuerpo.

Una nueva pesadilla…un día que no acababa de llegar.

www.photopin.com

www.photopin.com

J.C. Sanchez

¿Te gustó? ¡Compártelo!

FacebookTwitterGoogleTumblrLinkedInPinterest

Posts Relaciondos

JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
Sin comentarios

Publicar un comentario