SENSACIONES Y PARECERES

No tengo muy claro si en este momento, doy por finalizada la semana, o más bien por el contrario lo que hago es darle la bienvenida a una nueva. Sea cual sea de las dos opciones, lo que está claro es que no había venido a este mi folio en blanco en el día de hoy para confesarme con vosotros que ahora me leéis como suelo hacer de forma habitual. Es claro por tanto, que algo me faltaba.

Por ello os voy a dejar mis sensaciones en esta noche que ahora se apodera de nosotros para compartirlas con vosotros desde lo más profundo de mí, hasta lo más profundo de vosotros.

Espero que os guste, y que tanto si os gusta, como si no es el caso, porque no compartais aquello que aquí se dice, me lo hagais saber en los comentarios que tenéis debajo. Os llevará justo el tiempo que queráis que os lleve, y a mí sin embargo me llegará que estáis ahí, y que estas palabras no quedan en el vacío de las ondas más profundo.

SENSACIONES

Describir un estado, sensación, un silogismo

el pérfido ambiente trasladado al organismo.

El estado carencial de la candidez rendida

al agravio comparado con la vida.

El sencillo parecer de un ser humano

rendido al pensamiento establecido

de razón, en locura confundido

trasladado al sentido cotidiano.

Tranquilo, paciente, sosegado, vivo

cautivado por el hálito paciente

convertido en sujeto subyacente

de lo nunca considerado como alivio.

Esperanzado, sereno, despierto, activo,

regresado del mundo de los vivos

para renegar del tiempo oscurecido

por quienes hablan y no saben lo que exponen.

Aferrado a la palabra como amigo

al despertar de un albor fresco y altivo

pertenezco al sentido del mañana

donde regreso de tarde por mi mismo.

Paciente de bondades nubladas

del negro me deshice sin peligro,

y más que lloroso apaciguado gimo

las bondades concebidas del suspiro.

Es tan corta la vida…

y tan callada se pasa.

en silencio conmigo

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
4 Comentarios
  • Su
    Publicado a las 21:50h, 23 Noviembre Responder

    Totalmente de acuerdo, en verso y en prosa…
    Corta es la vida, cierto, pero callada sólo para los que no quieren oír…

    • Jose Carlos
      Publicado a las 08:31h, 24 Noviembre Responder

      Es cierto Susana, quien tenga oídos para oir que oiga…gracias por pasarte por esta casa y comentar. Un beso

  • Magdalia
    Publicado a las 17:33h, 10 Abril Responder

    Eres tú en tu esencia, en esa languidez altiva y en ese renacer a veces oscuro. Eres el sentimiento que se suspira y, al tiempo,el grito que clama vivo. Es ahí todo lo que siento, todo lo que digo.
    No hay que tener oído para escuchar… Basta tener alma para sentir y apreciar.
    Besos.

    • Jose Carlos
      Publicado a las 08:27h, 12 Abril Responder

      Muchas gracias Magdalia por tu comentario tan poético y tan bonito.
      Me alegra sobremanera que puedas sentirlo así, y sobre todo que te llegue de esa forma tan intensa. Desde luego, como decían, quien tenga ojos para ver que vea, quien tenga oídos para escuchar que escuche. Pues bien, en el caso de las letras como bien dices, basta tener alma para sentir, y de eso, creo que todos tenemos algo. 😉
      Abrazos.

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Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]