TIENES UN BLOQUEO. ¿QUÉ? ¡QUÍTAMELO, QUÍTAMELO!

El bloqueo, el muro de todo escritor.

El Voldemort de los que nos sentamos con toda la ilusión del mundo a contar historias. El mayor de los miedos. El Everest de los alpinistas….

¿El otoño se ha apoderado de ti JC y te puede la melancolía?

Podría ser, pero no.

¿Cuántas veces nos hemos puesto delante del ordenador o del cuaderno y…NADA?

escritor bloqueado

imagen de www.nubelo.com

La famosa página en blanco. Con la que te quedas embobado sin hacer nada, ni mover un músculo.

Raimon Samsó en www.raimonsamso.info te da una pauta para romper el hielo y salir de la hipnosis:

Escribe como si le hablaras a alguien

Y es completamente cierto. Como estoy haciendo yo, ahora mismo contigo. Bueno, no tanto porque tú y yo ya somos amigos y no cuenta. ;P

Romina Serra, en viceversa-mag-com, habla de una cosa con la que estoy de acuerdo:

Las reglas las pone el que escribe, hay que atreverse.

Es cierto. Deja ya de compararte con medio panorama de la literatura contemporánea y universal de todos los tiempos, ni presionarte. Estás sólo, frente a tus medios y lo tienes todo para contar lo que quieres contar. Atrévete a hacerlo. Es una acto de valentía.

También dice:

Las ideas vienen y van…un tachón, otra idea…no sé muy bien qué quiero escribir, sólo sé que quiero hacerlo.

¡Claro!

Ahora te pregunto yo ¿Y tú?

cabeza a punto de estallar

imagen de blog.hostdime.com

Parece sencillo, pero es la primera pregunta que debes contestar. Pero debes hacerlo de verdad, no de esto de “si…claro…¿no?”

Tu respuesta acarreará consecuencias de este estilo:

  1. Te faltarán horas de sueño. Siempre.
  2. Horas sentado frente al ordenador que harán que se te ponga el culo como una carpeta.
  3. Conversaciones en voz alta con tus personajes. El mundo pensará que estás loco, no te preocupes, somos muchos. 😉
  4. Declinar invitaciones a cerveza en Halloween. Si amigo, aquí estoy, redactando éste artículo en lugar de estar de fiesta.
  5. Horas y horas de tu vida documentando tus trabajos…

¿Aún sigues aquí y no has salido corriendo?

Bien. Puede que de verdad, si que quieras ser escritor después de todo.

¿Qué es el bloqueo del escritor?

Literalmente es, la parálisis. La imposibilidad de empezar o de continuar con la historia que estabas escribiendo.

Y es muy frecuente, así que no te preocupes más de la cuenta porque lo único que conseguirás es agravarlo. 

Preguntas como:

  • ¿Soy bueno?
  • ¿Valgo para esto?
  • ¿Lo hago bien?

Pero chic@ ¿esto no iba de felicidad haciendo lo que te gusta? ¿de pasión contando historias? 

Déja de juzgarte antes de empezar. Si críticos ya vas a tener muchos cuando des a conocer al mundo tu creación. No te preocupes, no te adelantes a los hechos. 

Todos los escritores, todos, más pronto o más tarde…o simplemente, con cierta frecuencia; sufrimos de ese bloqueo maldito que nos impide comunicarnos con el mundo de la mejor manera que sabemos: escribiendo. 

Tenemos los casos de Virginia Wolf, Thomas Mann, Franck Kafka. Este último en sus diarios, cómo muy bien recogen los amigos de www.escueladeescrituracreativa.com en este post, hablaba de lo que sentía cuando no podía escribir. 

Aún no he leído una mejor descripción. Con más sinceridad, profundidad y claridad que ésta de Kafka con respecto a lo que es un bloqueo. 

Por tanto, no seré yo el que estropee con mi simpleza tal descripción, ofreciéndote una de mi puño y letra. Ésta, simplemente es excepcional. 

¿Por qué ocurre?

No me voy a poner a filosofar con esta cuestión y voy a ir al turrón (eso, eso) que imagino que tendrás ganas de irte a pasarlo bien (si no lo estás ya) con tus amigos.

halloween

neostuff.net

Razones:

Hay muchas y en la red encontrarás entradas que te dan sus motivos, la mayor parte de las veces repetidos. Yo coincido en algunas, otras te las ofrezco porque me han pasado a mi. 

  1. Estás mentalmente agotado. Date un respiro, no eres una máquina. ¡Recuérdalo!
  2. Estás nervioso por algún motivo. Algo de tu vida cotidiana no te deja concentrarte en el trabajo. Un truco: Escribe en una papel esa idea que te machaca y dos opciones:
    1. La rompes después y acabas con ella definitivamente
    2. La dejas a un lado para cuando hayas terminado
  3. No tienes una rutina de trabajo idónea. ¿Escribes todos los días? De esto ya hemos hablado aquí. 
  4. Estás presionado por tus tiempos de publicación o exigencias editoriales. Relativiza. Se que es fácil decirlo, pero piensa una cosa, el único perjudicado eres tú; porque con esa actitud:
    1. Ni escribes
    2. Ni entregas a tiempo
  5. Dudas. Millones de dudas al respecto de todo y de todos. De que lo que escribas merezca la pena, de que tú como escritor, mereces la pena…Es decir cataclismo y una suerte autodestructiva de todo lo que te rodea. “El mundo se acabaaaaaa”

¿Cómo lo solucionamos?

Hay varias formas, aunque no se por qué la mayor parte de las veces que hablo de ellas, o las aconsejo, la respuesta que me encuentro es siempre la misma:

¡Ya, claro! ¡Cómo que es tan fácil!

No, si fácil no es. Facil no hay nada. Yo te cuento lo que me funciona a mi y lo que le funciona a otros escritores con los que he tenido la suerte de hablar o trabajar. Prueba. No pierdes nada. 😉

Ray Bradbury por ejemplo al que se cita mucho. Partía de la idea de que escribía porque le hacía feliz:

Si estás bloqueado, es que no eres feliz con lo que escribes. Por lo tanto, déjalo y escribe de otra cosa

Sencillo. Y es un buen consejo. Siempre tienes tiempo cuando estés más preparado de volver con aquello que te bloqueo. 

Otros autores, hablan de la planificación previa en el caso de textos largos, como mejor herramienta para evitar el bloqueo. 

Un día de estos te diré cómo planifico yo mis trabajos. Te lo cuento con calma en un post. 

Otros apuestan, sin embargo, por escribir pase lo que pase. Como si se está cayendo la casa vamos, que da igual. Ellos ahí dale que te pego a la tecla. Que te sientes, si o si, y escribas. Sea lo que lo sea lo que te salga. Aunque no puedas ni verlo después. Da igual. 

A ver, a mi juicio, que si que creo en la rutina de trabajo, tampoco hay que pasarse. Que te anclas por cualquier razón y no consigues avanzar, pues no pasa nada; vete a dar un paseo, tómate un café y cambia de lugar en el que estés. Pon música y líate a cantar a voz en grito, como si mañana fueras a quedarte mudo del todo (a mí ésta me funciona, mis vecinos no me aguantan, pero me funciona ;P).

Hemos dicho que escribir es felicidad, ¿no? Pues no lo convirtamos en una prisión o una cadena. 

Otra solución es llamar o acudir a alguna tertulia o encuentro con amigos escritores dónde exponer el caso. Ellos te van a comprender mejor que nadie, porque han estado o están en tu misma situación y te pueden aconsejar o simplemente escucharte. 

Otras opciones:

  • Date una vuelta por un quiosco de prensa y ojear los titulares de revistas. O acudir a una librería a ojear los libros de la sección de la que vaya tu novela. Te surge la chispa, seguro. 
  • También puedes acudir a herramientas digitales como Topsy. Un buscador, al que poniéndole una palabra te ofrecerá una serie de resultados sobre lo que existe en la red, incluido fotos y video, RRSS, sobre lo que estás consultando. 

Hay más, pero de momento hoy te voy a dejar sólo con este. Steinbeck hablaba de imaginarte escribiendo una carta para un amigo o familiar. Yo en este caso, no se si es buena idea o no. Para un post, tiene su aquel, pero para otro tipo de trabajo no lo tengo claro del todo.

  • Otro consejo para que te concentres. Cierra internet. ¿Cómo quieres concentrarte si estás embobado en el proceloso mundo de la red? Inspirándote si, ya, ya. 
  • Los disparadores creativos. Hay muchos: el binomio fantástico, la elección aleatoria, el braimstorming…muchos. Yo te voy a contar un par de ellos:
    • Coge un diccionario que tengas cerca, ábrelo cinco veces por diferentes sitios y elige cinco palabras al azar. David Cantone en su web, habla de tres, pero a mi me gusta afinar un poco más. También puedes usar un generador aleatorio de palabras. Yo por ejemplo, uso www.palabrasque.com
    • El juego Rory’s Story Cubes. Es un juego de 9 dados con los que puedes construir una historia estupenda. Si no quieres gastarte dinero en el juego, también los puedes hacer tú de manera casera y jugar unas tiradas para probar. De todos modos, los chicos de El libro del Escritor, en esta entrada, te cuentan como se juega.
      Rory's Story cubes

      google images. Rory Story Cubes

  • Otra herramienta que te puede ayudar son los mapas mentales o Mindmap. Hay varios programas. Te ayudan a planificar o esquematizar tu idea como si estuvieses estudiando, para proseguir después con ella. De la misma manera, lo puedes confeccionar de manera un poco más artesanal, con folios y varios rotuladores de colores. Yo uso:

Según me da. En otra entrada, te hablaré de ellos y te enseñaré a usarlos.

Estos son, algunos de mis trucos. Espero que te ayuden si te bloqueas, que te pasará. No te olvides de que te es normal. Y si no te gustan ¿por qué no me cuentas que trucos usas tú?

Si te ha gustado, me ayudarías muchísimo, si lo compartieras en tus redes sociales con los amigos. ¿A lo mejor podemos ayudar con ello a más gente?  

J.C. Sanchez

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JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
2 Comentarios
  • Clarisa
    Publicado a las 22:12h, 05 Noviembre Responder

    Hola, ¡me encantó la entrada! Voy a poner en práctica tus consejos. Hasta ahora venía bien al desconectarme de la web, pero últimamente no me está funcionando. Voy a ir probando punto por punto y luego te cuento. ¡Saludos desde Argentina!

    • Jose Carlos
      Publicado a las 06:50h, 06 Noviembre Responder

      Hola Clarisa.
      Bienvenida. Desde Argentina!!! Saludos a quienes me leen desde allí.;)
      Me alegra mucho leer lo que me cuentas. Creo que a cada uno de nosotros nos funciona una cosa. Afortunadamente, tenemos varias opciones entre las que elegir. También debes tener en cuenta que no todos los días estamos igual de bien y que, por lo tanto, puede que no estemos tan fluidos en algunas ocasiones. Desconectarse de las redes, es una buena solución. Pasamos mucho tiempo en ellas, mucho del cual, no es efectivo y no nos aporta sino que nos aleja de nuestras historias y nos retrasa. Hacer deporte, meditar, hablar tomando un café o un mate con compañeros y amigos pueden ser soluciones a tener en cuenta. De todos modos si tienes alguna duda, sabes dónde encontrarme, estaré encantado de ayudarte.
      Espero tus comentarios diciéndome que te funciona.
      Saludos.

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Soy muy deportista. Todos los días practico deporte si mi espalda me lo permite. Ando, corro, nado, o practico yoga, pilates o alguna sesión de otra actividad dirigida. Me aburren un poco las pesas, he de reconocerlo. Quizá por el mucho tiempo que tuve que hacerlo cuando jugaba al baloncesto. Anda, ¿no os lo he dicho? Mi vida ha estado ligada al karate y al baloncesto desde los cuatro y nueve años respectivamente.

Soy un poco culo de mal asiento, es cierto. Tiendo a aburrirme si no tengo alicientes que me reten a algo nuevo cada día.

Me gusta reírme. ¿A quién no, verdad? No, no, pero a mí me gusta hacerlo incluso de mí mismo. Eso es menos frecuente, ¿eh? Sí, soy un poco payaso.

Me encanta leer poesía cuando estoy solo. Sentarme en algún lugar tranquilo, sobre todo por la noche, escuchar el silencio y meterme dentro de cada verso. Sentirlo.

Suelo leer tres o cuatro libros a la vez. No me preguntéis por qué, porque no puedo explicarlo, pero es así desde hace ya no sé cuánto tiempo. Llámalo manías.

Soy un romántico sentimental sin remedio. Una de mis obras favoritas es Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

Me gusta mucho el cine. Y cuando digo mucho, es casi todo. Desde las películas que me hacen pensar hasta las que sólo tienen ruidos de persecuciones y disparos. Un detalle, pero no se lo digáis a nadie, ¿de acuerdo?: los musicales también. Estuve más de un mes cantando por todos sitios las canciones de Moulin Rouge.

Me apasiona la Historia, y la Historia medieval en particular. Participé en la escritura de Codex Templi (2005)*link, un ensayo sobre la Orden del Temple.

Soy un enamorado convencido del género humano. Sigo creyendo en el ser humano a pesar de los pesares y de lo mucho que se empeñan en hacerme cambiar de opinión. Figuras como Jose Luis Sampedro, Vicente Ferrer, entre otros, son una referencia. Ferviente devoto de esta frase: “El hombre es bueno por naturaleza, es la sociedad la que lo corrompe”. Ahí tenéis a Rosseau: coge una frase de Aristóteles, dale un par de toques y, oye…toda una filosofía nueva ¿no?

Creo en la ilusión, la perseverancia, el esfuerzo, la entrega, la generosidad y la confianza en uno mismo y en los demás.

[vc_separator type="transparent" up="10" down="10"][vc_column_text]Todas estas cosas, además de una buena dosis de locura y las ganas de contar lo que pasa por mi cabeza, me llevaron a crear mi blog a finales del año 2013. Y es ahora, en este año 2015, cuando he decidido dimitir de mi puesto de trabajo en una multinacional para dedicarme a mi sueño de contar historias. Descubre cómo empecé a hacerlo.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]