12 LIBROS QUE MARCARON MI DECISIÓN DE SER ESCRITOR

Cuando recibí en mi buzón de correo, hecho este que hasta el momento alegra porque no son tantos como los que otros compañeros dicen recibir, un mensaje de Oh!Libro en el que sugería la posibilidad de hablar de un libro que me gustase, me agradó la idea.

¿Dónde has estado este tiempo?

Hace tiempo que dejé el blog un poco de lado, nunca abandonado, por centrarme en otros proyectos. He de pediros disculpas a todos los lectores. Prometo compensaros.

Vuelvo con la idea con la que comenzaba: libros que me gustasen. Y es que me pareció una bonita forma de regresar a esta plataforma. Pero la he modificado un poco. He preferido hablaros de los libros que me influyeron. Por lo tanto ya se da por hecho que me gustaron, ¿no?

Aunque ahora que lo pienso, esto no tiene porqué ser así necesariamente.

Comencé a hacer una lista y son tantos los que han salido, que creo que voy a tener que hacer dos entradas para el blog porque en una os acabaría aburriendo.

Deja que primero te hable un poquito de la página de Oh! Libro.

¿Qué es Oh!Libro?

Una web de recomendación de libros. Un recopilador, una especie de almacén de ideas que al mismo tiempo te permite interactuar con otros usuarios a modo de red social pero con la excusa de los libros de por medio.

¿No me digas que no es chulo?

Debes registrar tu perfil, puedes incorporar cosas como que eres bloguero y haces reseñas, tienes un canal de youtube en el que hablas de libros, o las redes sociales en las que sueles recomendar las lecturas que haces a tus seguidores. Todo eso queda recogido en la página y a partir de ahí se pone a tu disposición todo un universo de lecturas que puedes ir agrupando en listas que cualquier usuario de la página puede ver y compartir contigo.

Hay dos formas de hacerlo:

1.    O bien incorporas tus lecturas en función de gustos o deseos.

2.    O bien le pides a la web que lo haga por ti. Para lo cual tomará como referencia los datos que le hayas proporcionado sobre tus gustos literarios con anterioridad.

A mí sobre todo me gusta la posibilidad de darle pautas tan interesantes como:

·      Obra maestra

·      Me pone

·      Deja huella

·      Lopeta

·      Adictivo

·      Útil

·      …

Además puedes filtrar por temáticas, época, emociones, lugar… varias posibilidades que lo hacen entretenido y divertido que es como yo entiendo que debe ser la lectura. En el listado te dejaé los enlaces de cada libro a la web para que puedas ver los comentarios de otros lectores y proceder a su compra si te convence. 

Novelas-para-ser-escritor

Si te pones un punto en el horizonte y ves que empieza a girar, sal corriendo, igual es un agujero negro.

MIS GUSTOS LITERARIOS

Y ahora nos vamos a centrar en el tema que nos ocupa. Mis gustos literarios, como creo que los de casi todos, han ido cambiando con el paso de los años. Nunca he ocultado el placer que me produce la lectura de cómics y lo mucho que los he leído y que aún leo. Antes lo hacía surtiéndome del quiosco de mi abuelo, o de la biblioteca. Ahora sigo con la biblioteca, algunas compras y a veces tengo la suerte de poder leer algunos de las colecciones que mi gran amigo Carles Miralles edita en Yermo.

Hay tres personas en mi vida que han resultado fundamentales para que cambiase mi manera de entender la literatura y leer. Por eso considero que también son muy importantes en mi manera de entender la forma de escribir. Uno de ellos es el propio Carles Miralles. Pasa por ser una de las personas que conozco que más sabe de literatura.

Otro de ellos es mi amigo Juan Luis García-Alonso. No conozco a nadie que lea tanto y tan rápido. Sin duda eso le concede el bagaje de conocimiento tan extenso con el que nos hace disfrutar después las escasas veces, por desgracia, que podemos vernos.

Y finalmente, Concha Perea. Profe, amiga, escritora, tutora, “ardilla en guardia siempre”… fiel garante de conceptos y avances para aquellos, como yo, que un día decidimos no aguantar más y dar un paso al frente en esa “loca” idea de ser escritores.

Por ellos y ella, me he sumergido en la lectura de nombres como Irene Nemirovski, Alejandra Pizarnik, Chuck Palanhiuk, Use Lahoz, Ursula K. Leguin, Elia Barceló, Eduardo Mendoza y otros como Terry Pratchet, Brandon Sanderson o Guillem López, por citaros a algunos.

No quería dejar pasar la oportunidad de reconocérselo, en estas humildes líneas, porque me parece importante. En estos días en los que no tenemos tiempo para nada, disponer de un grupo de amigos y amigas con los que poder charlar de libros y compartir experiencias dentro de los mismos. Es una suerte de tertulias de café literario, que hace unos años eran frecuentes en el mundo cultural y literario de la mayoría de las ciudades, que hoy día no se ve tanto.

EL LISTADO

1.    Jeruso quiere ser gente. Pilar Mateos. Este no le vais a encontrar en la página de Oh! Libro, supongo que porque la misma todavía está en fase inicial. Estoy convencido de que en un tiempo estará por ahí. Se habla mucho de El principito de Saint-Exupery, normal, pero no me dejaría atrás este libro para niños en el que Jeruso hace algo que hoy estaría prohibido por ser un niño: trabajar como repartidor en la tienda de ultramarinos del señor Julián. Sobre todo es un relato en el que se habla de personas, del cuidado que hay que tener con las primeras impresiones, lo ambiguo de las mismas, las falsas apariencias y la necesidad de profundizar sobre determinadas cuestiones sin quedarte con la primera impresión. Cuando comienzas con la serie azul de Barco de Vapor, en mi tiempo, creo que ya no puedes parar. Se inicia una huida hacia delante que solo puede desembocar en más y mejores libros.

2.    Kimazi y la montaña. Hilary Ruben. Otro de los necesarios de Barco de Vapor, serie naranja. Un viaje por la cultura y las costumbres de una parte de África. Un viaje introspectivo con la excusa de la atracción que un niño, Kimazi, tiene por una enorme montaña que parece llamarle día tras día. No más de cien deliciosas páginas en las que perderse y reflexionar. Indicado para niños de 9 a 12 años, no entiendo porqué ya no hay en los colegios recomendaciones de lecturas como estas. Así nos luce el pelo.

3.    Momo. Michael Ende. Yo tuve en mis manos la edición de Alfaguara. A día de hoy puedes elegir entre varias opciones. ¿Alguno de vosotros no conoce esta novela? No lo creo. Una reflexión sobre el tiempo, sobre el papel de los hombres grises que no hacen más que tratar de timar a los humanos y sobre la empatía, la escucha activa. Un don que posee Momo y que nos vendría fenomenal a todos en un tiempo como este en el que todo parece superarnos a velocidad de vértigo. En el que nada importa salvo lo que importa, aunque no tengamos ni remota idea de qué es eso que parece importar.   

4.    Poemas del destierro y la espera. Rafael Alberti. La edición que poseo desde hace 34 años (madre mía cómo pasa el tiempo), es Selecciones Austral de Espasa Calpe del año 1978. Seguramente, mi admirado Benjamín Prado, como alumno suyo que fue, hablaría mucho mejor que yo de lo que supone esta recopilación que el propio Alberti hizo y mejoró para esta edición. La historia de este libro para conmigo, comienza con la compra de un regalo que quise hacer para una profesora mía en el colegio. El regalo era una Antología poética de Antonio Machado, poeta que ella admiraba (y supongo que continúa haciéndolo). Mis padres hicieron entonces un enorme esfuerzo por cumplimentar aquel “capricho”. Además, yo me quedé mirando aquel otro libro de pastas blancas y letras verdes que estaba justo al lado. Lo tomé en mis manos y olí su perfume, pasé las páginas con mimo y lo sostuve entre las manos sin decir nada hasta que mi padre me preguntó: “¿Lo quieres?” Yo asentí con la cabeza un poco preocupado por si era demasiado abuso. Tenía 7 años y estábamos finalizando el mes de mayo. No se me olvidará nunca porque fue mi primera elección poética.

5.    La casa de Bernarda Alba. Federico García Lorca. Sobran las palabras cuando hablas de un título como este. Creo que es un imprescindible. Habrá quién opine que no. Me parece bien, haya cada uno con sus opiniones. Todos somos libres de tener una pero considero que para tratar ciertos temas y mejorar la fluidez de los diálogos de tus escritos, no hay nada mejor que leer teatro. A mi siempre me gustó. Me molaba la idea de jugar en mi habitación a poner distintas voces y ser varios personajes. Incluso en una pequeña radio que tenía con un micrófono que apenas funcionaba, jugaba a grabar mi voz haciendo que era el narrador de algunas obras… me rio al escribir estoy recordarme haciendo pruebas. Estaba en sexto de EGB, creo recordar, la primera vez que leí esta obra. El motivo, entre otros, era que se iba a representar la misma por los alumnos de un instituto de la localidad en la que vivo. Fue todo un acierto. Ya había leído poemas sueltos de Poeta en Nueva York y Romancero Gitano, pero no había tenido la posibilidad de hacerlo con las obras de teatro. Después cayeron Yerma, Bodas de Sangre y La zapatera prodigiosa. Supe qué era La Barraca y conocí el nombre de la gran actriz Margarita Xirgu de quién después aprendería mucho más en un libro pequeño editado por Aguilar en 1989 “Treinta entrevistas a Federico García Lorca”. Una pequeña joya de mi biblioteca que guardo como oro en paño.

6.    Las bicicletas son para el verano. Fernando Fernán Gómez. Todo un descubrimiento justo antes de que llegara el verano en el que finalizaba mis estudios primarios y pasaba al instituto. Conocía la faceta del Fernán Gómez actor, pero no la del escritor. Muchos se referirían a él como un “hombre del Renacimiento” si hubiera nacido en otra época. Actor, director, guionista, escritor, dramaturgo, poeta… Las bicicletas son para el verano, me enganchó desde el primer momento y me mantuvo pegado a sus páginas el día y medio en el que me lo leí. Tiene la cualidad de transportarte a la época en la que se desarrolla la acción, verte con pantalones cortos y en los escenarios que propone. Es muy difícil no identificarte con los personajes y no sonreír o llorar con alguno de los diálogos. La nostalgia, la situación de los personajes en el Madrid de 1936, la situación de preguerra… normal que me llame tanto la atención determinadas temáticas.

7.     Historia de una escalera. Buero Vallejo. Una de las obras de teatro que más he leído y releído. Es tanta la admiración que le tengo, que incluso llegué a hacer una adaptación hace cosa así de un par de años con la idea de representarla alguna vez. Huelga decir que se quedó en la idea, de momento. El paso del tiempo, las relaciones entre las personas, una crónica de la vida y de las personas de la España del medio siglo que me parece magistral. La carga y profundidad de los diálogos de quién para mí es uno de los mejores, sino el mejor, dramaturgo de nuestra historia.

8.    Cyrano de Bergerac. Edmond Rostand. Rizar el rizo es esto. Teatro en verso con un personaje principal, sencillamente, genial. Puedo decir sin temor a equivocarme que es mi obra favorita. La historia de amor entre Rossana y las cartas que escribe Cyrano para Christian de Neuvillete me parece mucho más bonita e intensa que la de Romeo y Julieta (estoy preparado para recibir todo tipo de críticas por esta afirmación, no hay problema). Utilizar un personaje que tiene el valor, la justicia, el arte del verso y la fuerza como atributos personales de relevancia pero que al mismo tiempo observa los complejos de la fealdad física que le concede una nariz superlativa me parece sencillamente genial.

9.    Las pilares de la tierra. Ken Follet. Recuerdo que fue la primera novela que me mantenía leyendo hasta las tres o las cuatro de la mañana. Los despertares aquel primer año de facultad eran épicos con apenas cuatro horas de sueño en el cuerpo. Me gustó el realismo, me atrapó la relación entre Jack y Aliena y sobre todo la capacidad de vivir cada escena como si estuviera presente. Hay a quien no le gusta la forma de enfocar las historias que tiene Ken Follet. Incluso hay quien considera que no puede incluírsele dentro del género de narrativa histórica. Sea como fuere, cuando historia te mantiene enganchado a ella de esa manera tan especial en la que no puedes dejar de pensar en lo que va a suceder o en cuándo tendrás un momento para sacar el libro y continuar leyendo, algo bueno debe tener.

10. American Psycho. Bret Easton Ellis. Otra de las lecturas de mi época en la universidad. Generó mucho debate entre mi círculo de amistades. Recuerdo acalorados debates alrededor de un café antes de entrar a clase. Desafortunadamente presté mi ejemplar a una compañera y no me lo devolvió. Lo perdí para siempre. Una de las cosas que más me gustó, muy por encima de la adaptación que se hizo de la misma al cine, fue su crudeza. Un rasgo característico del autor que pasa por ser un tipo polémico en sus obras. A mí me parece que tratar algo con la dureza y crudeza que te provoca es destacable más que criticable. Narrada en primera persona, consigue que te pongas en la piel del protagonista en muchas ocasiones y eso genere reacciones insospechadas en el lector. En esos debates de los que te hablaba antes, salieron distintas interpretaciones, sensaciones y emociones. Creo que es algo que lo hace destacable.

11. Las edades de Lulú. Almudena Grandes. Es mi escritora fetiche, favorita o referencia como quieras llamarla. Reconozco que me atrae lo que genera polémica. Aquello que tiene una etiqueta por referir o romper convencionalismos o temas tabú. No te voy a comentar nada que no conozcas ya de la novela en cuanto a su trama porque es una obra más que comentada en distintos foros. También tiene su propia adaptación cinematográfica, bajo mi punto de vista bastante peor que la novela. Pero esto no deja de ser mi opinión. Aunque en posteriores ediciones, Almudena ha comentado que al tratarse de su primera novela está plagada de imperfecciones que detectó posteriormente, no cambiaría ninguno de ellos porque eso le indica el punto en el que se encontraba, de dónde partía, y su evolución como autora. Me gusta la forma en la que evolucionan los personajes de esta novela dentro de un marco social y familiar muy característico. El ejercicio narrativo de retrospección del personaje principal es una de las cosas que siempre destaco, el mundo interior de Lulú, sus pensamientos, el resultado de las acciones y decisiones que va tomando a lo largo de su vida.

Hasta aquí once de las obras que por un motivo u otro han tenido importancia en mi vida y mi forma de entender la escritura.

En otra entrada continuaré con la lista y la terminaré.

¿Cuáles son los libros que marcaron tu vida?

Déjame un comentario aquí abajo y lo debatimos.

J.C. Sanchez
JC Sanchez
jcs@jcsanchez.eu
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